Desde el inicio de la guerra en Irán, los mercados financieros han experimentado múltiples impactos que van más allá del coste humano.
El actual shock energético ha elevado los riesgos macroeconómicos y tiene claras implicaciones en metales y minería, según explica Ángel Martín, socio cofundador de Truth Below Ground, una plataforma independiente especializada en el análisis del sector minero.
El shock energético tiene implicaciones en metales y minería. Nos lo explica Ángel Martín, socio fundador de Truth Below Ground.
¿Por qué el oro no actúa como refugio tradicional?
El comportamiento del oro en esta crisis ha resultado especialmente llamativo, ya que no está actuando como el refugio esperable ante situaciones de inestabilidad e incertidumbre.
Martín identifica varios factores que explican esta anomalía: "Este conflicto tiene un claro efecto inflacionario a través de la energía y de otros elementos. Entonces está este impacto inflacionario puede provocar que la Reserva Federal que se preveía que iba a bajar tipos este año no los baje o incluso los pudiera subir".
El experto recuerda que en 2022, cuando hubo un efecto inflacionario muy fuerte y la subida de tipos fue muy agresiva, el oro tampoco tuvo un gran comportamiento. Además, la fortaleza del dólar, que suele comportarse de manera inversa con el oro, y los efectos de liquidez a corto plazo también influyen en esta dinámica.
Cuando existen escenarios de aumento del riesgo, los inversores a menudo deciden reducir posiciones, y esas posiciones que se reducen suelen ser las que mejor se han comportado y las más líquidas. En este caso, el oro, después de una revalorización tan fuerte como ha tenido en el último año, se convierte en un candidato para estas ventas.
El cambio estructural en la demanda de bancos centrales
Martín señala una posible explicación estructural para el comportamiento del oro: desde 2022, con la guerra de Ucrania y el congelamiento de las reservas de activos rusos por parte de Occidente, "la demanda de los bancos centrales de oro aumente de manera muy significativa y este ha sido un factor realmente principal en la subida del oro desde 2022 hasta 2024".
Sin embargo, esta demanda de bancos centrales, especialmente de países emergentes no alineados completamente con Estados Unidos, tiene una dependencia del ciclo global.
En el actual conflicto, estos países emergentes están sufriendo un impacto negativo por la subida de los precios energéticos, mientras que los países productores de petróleo del Golfo han tenido que cerrar o parar producción.
"Entonces esos países no están recibiendo ingresos, tienen mayores costes y por tanto es posible que estén teniendo que vender oro o vender otros activos, pero entre ellos el oro y también es una es una presión bajista", explica el analista.
El cobre mantiene perspectivas estructurales positivas
A diferencia del oro, el cobre, aunque ha corregido desde máximos, mantiene perspectivas estructurales positivas según Truth Below Ground. En el corto plazo, el cobre sufre por la mayor incertidumbre macroeconómica y el posible impacto negativo en el crecimiento, ya que es un metal muy correlacionado con el ciclo industrial.
Sin embargo, a largo plazo presenta dinámicas muy positivas tanto por el lado de la demanda como de la oferta. El cobre se utiliza intensivamente en electrificación, transición energética, centros de datos que alimentan el desarrollo de la inteligencia artificial y energías renovables. Por el lado de la oferta, existe una falta de proyectos esperados que entren en producción para los próximos años.
Minerales críticos impactados por el conflicto
Entre los minerales directamente impactados por la guerra destaca el tungsteno, que se ha disparado en los últimos meses. Este metal, donde China es el actor dominante, tiene una parte importante de su demanda aplicada en munición y el sector militar. "Como es obvio, pues la demanda de este metal se ha visto muy muy favorecida, desafortunadamente", señala Martín.
Otro efecto potencial del conflicto es que los gobiernos vuelvan a promover la seguridad energética a nivel de seguridad nacional, lo que podría favorecer la demanda de energía nuclear que se alimenta de uranio como materia prima.
Efectos duraderos en las cadenas de suministro
La guerra ha puesto de manifiesto la elevada dependencia de múltiples industrias de la producción y refino de hidrocarburos, afectando sectores como los fertilizantes o gases industriales como el helio, utilizado en semiconductores. Martín prevé "un caminar hacia una mayor seguridad de suministro de la red, la reconfiguración de las cadenas de valor globales, algo que ya pasó con el con el COVID".
Esta dinámica podría acelerar la regionalización, donde los países busquen no depender tanto del suministro de China, Oriente Medio u otros países, promoviendo alianzas entre países más afines.
Perspectivas para el sector minero
En el último mes, el sector minero en general ha sufrido una gran corrección justificada por la reducción de los precios de los metales y el impacto inflacionario en los costes de las mineras. "Son negocios muy intensivos en energía, donde podríamos hablar de un 15 o 20% de los costes operativos son, son son energía", explica Martín.
Un escenario de alta inflación tiene efectos adicionales sobre costes laborales, alimentación y transporte de trabajadores. A pesar de esto, el experto considera que el sector tiene buenas perspectivas y que esta corrección era necesaria tras las subidas impresionantes del último año.
Truth Below Ground: análisis independiente especializado
El proyecto Truth Below Ground surge del podcast "Charlando de minas" de Amadeu Bonet, quien tras cinco años conociendo profesionales del sector decidió crear esta plataforma.
"Estamos nueve, nueve socios, cada uno en un área diferente. Hay un ingeniero de minas, un experto en metalurgia, una geóloga, una experta en recursos humanos, un experto en riesgos, sostenibilidad y un analista financiero", detalla Martín.
La plataforma busca cubrir todo el espectro del sector de manera independiente, analizando partes que apenas son cubiertas por el análisis profesional de bancos. Su objetivo es proporcionar información técnica rigurosa para que tanto inversores minoristas como profesionales puedan tomar mejores decisiones en un momento de dinámicas inesperadas pero que requieren análisis muy riguroso.
