La prensa internacional se ha hecho eco de la posibilidad de que el Gobierno de Estados Unidos intervenga el mercado de futuros del petróleo para intentar frenar la escalada ante una posible crisis energética. Aunque, a priori, parece que la Casa Blanca descarta hacerlo por ahora, ¿qué posibilidades reales hay de que esto se pudiera llevar a cabo?

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¿Es realista una intervención en el mercado de futuros del petróleo?

Washington se estaría planteando influir en los precios de la energía a través de los mercados financieros en lugar de los suministros físicos de petróleo en medio de su mayor subida en una semana desde 2022

La noticia se produce después del alza en los precios del crudo y el gas en la última semana tras el inicio del conflicto en Oriente Medio. La dificultad para operar en el Estrecho de Ormuz estos días se ha ido intensificando, lo que se traduce en un corte de flujo de suministro de estas materias primas a muchos puntos del globo. Entre ellos, China o India, dos de los países que se ven más afectados al depender en mayor medida de este tránsito.

La posible medida, según publica la CNBC, marcaría un intento inusual por parte de Washington de influir en los precios de la energía a través de los mercados financieros en lugar de los suministros físicos de petróleo en medio de su mayor subida en una semana desde 2022. A esto hay que sumar que el TTF del gas podría necesitar aumentar todavía un 50% desde los niveles actuales para atraer cargamentos de GNL desde Asia y asegurar suficiente suministro para Europa si la situación en Ormuz se extiende, según Bernstein.

Este es el planteamiento, pero ¿cuáles son las opciones reales de que Trump puede intervenir el mercado de futuros?

Un intento de golpe de efecto, más que una acción real

Algunos analistas consideran que es más un intento de golpe de efecto que de intervención real. Pablo García, de Dicavons Alphavalue, recuerda que "Estados Unidos no piensa de forma improvisada en el terreno militar". Un planteamiento que comparte Gustavo Martínez, profesor de la Universidad Francisco Marroquí, quien señala "que el precio de barril de petróleo por encima de 80 dólares dispara aún más la inflación", lo que está llevando a Estados Unidos a lanzar "medidas a la desesperada", cuando la única solución posible es aumentar la producción.

El analista independiente Alberto Iturralde asegura que, en caso de intentar llevarse a cabo la medida, que cataloga de "ridícula", lo único que se conseguiría es "crear un mercado paralelo en el que se cotizara el precio real del petróleo. El barril del petróleo depende de oferta y demanda, no de manipulación del mercado, porque hay países en desabastecimiento".

De hecho, la propia administración estadounidense cree que la capacidad de involucrar al Departamento del Tesoro en la compra y venta de futuros de energía y que afecte de manera significativa al mercado es limitada, según una información exclusiva de Bloomberg en la que cita fuentes anónimas de la Casa Blanca. Según esta misma publicación, la administración también se plantea recurrir a la Reserva Estratégica de Petróleo, a pesar de que se utilizó en exceso durante el gobierno de Biden, dejándola a un 60 % de su capacidad.