El presidente de Irán viajará esta semana a Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU en plena guerra con Estados Unidos. Han pasado más de 200 días y la crisis de Ormuz está redistribuyendo miles de millones de dólares en el tablero internacional. El petróleo no es lo único que sube, trasladar un buque desde el Golfo Pérsico a Asia cuesta ya 1 millón de dólares al día.
Las tarifas de los superpetroleros se disparan hasta el millón de dólares diarios mientras Norteamérica acumula un saldo energético de 47.000 millones de dólares.
Para entender la magnitud de que cruzar el estrecho de Ormuz cueste 1 millón de dólares hay que señalar que, antes de que estallara el conflicto en Ormuz, el coste oscilaba entre los 50.000 y 100.000 dólares. Rutas como la del Golfo de México a Asia se han incrementado más de un 400%, elevando los ingresos diarios de los buques por encima de los 400 mil dólares.
Según informaciones de Al Jazeera, las primas de seguro para embarcaciones que atraviesan Ormuz se sitúan entre el 5 y el 12,5 % del valor del buque.
La UE, la que más ha "pagado el pato"
La guerra entre Estados Unidos e Irán ha provocado la mayor crisis sostenida en los precios del petróleo desde la Guerra del Golfo de 1990. Según el Centro de Investigación de Energía y Aire Limpio (CREA por sus siglas en inglés), durante los primeros seis meses del conflicto, los precios del GNL en Asia se mantuvieron un 75 % por encima de las expectativas previas a la guerra, y en Europa un 60 %. Por su parte, el petróleo crudo incremento sus expectativas de coste un 35 %.
En términos absolutos, los mayores costos adicionales brutos los habría afrontado la UE, con un sobrecoste de 78 mil millones de dólares, seguida de China e India.
El saldo positivo se queda en Norteamérica
El análisis de CREA calcula que entre marzo y agosto Norteamérica obtuvo un saldo positivo de unos 47.000 millones de dólares por el shock energético, mientras Rusia habría obtenido unos 35.900 millones.
Ormuz mueve solo petróleo: en condiciones normales por el estrecho pasa aproximadamente una quinta parte del gas natural licuado mundial. La interrupción de los flujos de Qatar y Emiratos ha disparado los precios del gas asiático desde unos 10 dólares hasta cerca de los 30, donde Estados Unidos, de nuevo, sale bastante beneficiado.
Por su parte, algunas de las empresas que más se han beneficiado de este contexto son algunas de transporte como: International Seaways, Frontline o CMB Tech que se han revalorizado más de un 100%.
