Tres semanas faltan para el debut de 'La Roja' y la ilusión ya se palpa en las calles. Aunque el 'waka waka' suene ya algo viejo, a muchos nostálgicos nos teletransporta a esa primera estrella conquistada ya en 2010.
La Roja baila un año más al compás de Luis de la Fuente, pero con duro golpe al madridismo. ¿Quiénes son los elegidos para conquistar la segunda estrella?
Coincidencias que invitan a soñar
Y no es para menos, porque las similitudes con el torneo de ese año invitan al optimismo. Dieciséis años después, el partido inaugural contará con los mismos protagonistas: México y Sudáfrica, dos selecciones que, eso sí, se han cambiado los papeles y serán los mexicanos quienes contarán esta vez con la condición de local.
No olvidemos que en la edición de 2010, España llegó al Mundial como campeona de Europa tras vencer a Alemania en la final en 2008. Ahora, la situación es similar, y es que la Selección aterriza como vigente campeona del Viejo Continente por cuarta vez tras vencer a Inglaterra.
Y en el ámbito musical, la coincidencia también es llamativa. Shakira volverá a ser la voz oficial de la competición con su canción ‘Dai Dai’, un título compuesto por dos palabras con guiño al famoso 'Waka Waka'. ¿Será que la presencia de Shakira se haya convertido en una especie de amuleto?
Aun así, el paralelismo más evidente se encuentra en los grupos con una España que volverá a disputar la fase inicial en el grupo H, exactamente igual que hace dieciséis años. De esta manera, la buena fortuna parece sonreír al combinado de Luis de la Fuente hacia la segunda estrella de su historia. ¿Será simple casualidad o destino?
La lista para volver a la cima: Gavi y Víctor Muñoz, entre los elegidos
'La Roja' baila al compás de Luis de la Fuente, que ya ha dado los nombres de los 26 elegidos que representarán a España en el Mundial. En la portería, la gran novedad ha sido la llamada de Joan García en detrimento de Álex Remiro, aunque no es de extrañar teniendo en cuenta el temporadón del guardameta culé. Le siguen David Raya y Unai Simón.
En la defensa, el también culé Eric García se ha ganado un hueco entre los elegidos, lo mismo para el jugador del Atlético de Madrid, Marc Pubill. Y, precisamente, uno de sus compañeros de equipo, Marcos Llorente, también ha sido convocado a filas para ocupar el lateral derecho de la selección.
La pareja titular de centrales apunta a la simbiosis entre juventud y experiencia con un combo formado por Cubarsí y Laporte. El lateral izquierdo, de manera indiscutible, será para el futbolista del Chelsea, Marc Cucurella, y completan la línea defensiva otros dos habituales como Grimaldo y Pedro Porro.
En el centro del campo, no se ha querido obviar a ningún habitual a pesar de las lesiones. Pedri y Rodri son los dos nombres propios que están llamados a liderar esta posición, con un Gavi y Mikel Merino que buscan reforzarlo. Fabián, Zubimendi y Baena completan la lista de centrocampistas.
Y en la delantera, Luis de la Fuente ha apostado por ocho nombres propios para asegurar los goles de la selección. Las dos estrellas del combinado nacional, Lamine Yamal y Nico Williams no faltarán a la cita mundialista, pese a estar en pleno proceso de recuperación por lesiones musculares en el último tramo liguero.
En la punta, el elegido seguirá siendo Mikel Oyarzabal, una lista que completan Dani Olmo, Ferrán Torres, Borja Iglesias, Yeremi Pino y Víctor Muñoz, que se ha ganado una plaza gracias a su buena temporada con Osasuna, que mantuvo in extremis su plaza en Primera División.
El Real Madrid, fuera de la foto
La convocatoria del Mundial no solo deja nombres, ilusiones y debates futbolísticos, sino también una fotografía que quedará para la historia: por primera vez, la selección española acudirá a un Mundial sin un solo jugador del Real Madrid. Un dato que hace unos años habría parecido imposible y que hoy cae sobre el Bernabéu como una sentencia silenciosa.
Ya no hay un Casillas levantando la voz en el vestuario, ni un Sergio Ramos liderando desde atrás, ni siquiera un Carvajal resistiendo como último superviviente de una era dorada. Esta vez, no queda nadie.
Y la ausencia no es casual. Es simbólica. Porque el problema del Real Madrid no es únicamente deportivo, parece identitario. Durante años, el club blanco ha construido un proyecto galáctico mirando más al mercado internacional que a la cantera española. Vinicius, Bellingham, Mbappé, Rodrygo, Tchouaméni…estrellas de renombre para una marca global. Pero mientras el escaparate internacional brillaba, la conexión con la selección española se ha ido apagando lentamente.
Y el Mundial ha terminado por confirmar lo que ya era un rumor incómodo en Valdebebas: España ya no necesita al Real Madrid para brillar. 'La Roja' de Luis de la Fuente parece representar exactamente lo contrario a lo que transmite hoy el club blanco: continuidad, hambre, juventud y sentido colectivo. Un grupo donde el peso se reparte y el escudo está por encima del marketing.
Riquelme vs. Florentino
El golpe llega, además, en el peor momento institucional posible. Porque mientras la selección presenta un relevo generacional sólido, el madridismo atraviesa un inesperado terremoto político con la irrupción de Enrique Riquelme como candidato a la presidencia del club.
Tras dos décadas sin oposición real, Florentino Pérez tendrá por fin elecciones competidas. Y ahí aparece la metáfora perfecta. El Madrid que dominaba Europa sigue siendo gigante en ingresos, imagen y fichajes, pero empieza a transmitir una sensación extraña: la de un club gigantesco, pero desconectado del fútbol español. Mientras Barsa y Athletic abastecen a la selección, el club blanco contempla el Mundial desde la distancia.
Riquelme ha entendido precisamente ese desgaste emocional. Su candidatura habla de “devolver protagonismo al socio” y recuperar ciertos valores históricos del club. Y aunque resulte difícil imaginar una derrota electoral de Florentino Pérez, el simple hecho de que exista oposición ya refleja una grieta que antes parecía imposible.
Porque el problema no es quedarse un Mundial sin representantes. El problema es que ya no sorprenda tanto. Quizá el Madrid siga ganando títulos internacionales. Quizá Mbappé vuelva a ganar una Bota de Oro. Quizá el Bernabéu continúe siendo el estadio más moderno del planeta. Pero esta convocatoria deja una pregunta incómoda flotando en el aire:
¿Cómo puede el club más poderoso del mundo no tener sitio en la selección de su propio país? Aunque para muchos, la pregunta es otra...¿Volverá España a conquistar el mundo?
