En un sector donde los eslóganes vacíos sobre sostenibilidad abundan, FCC se posiciona como pionera al convertirse en la primera empresa constructora en obtener la certificación de Residuo Cero. David García Núñez, director de Comunicación y Marketing del área de construcción y concesiones del Grupo FCC y presidente de Madrid Capital Mundial, defiende que "tenemos que pasar del papel al hecho" en materia de sostenibilidad en este espacio de Surus con Beatriz Alonso, directora de Sostenibilidad de Surus.
David García Núñez es un ingeniero especialista en comunicación corporativa y política que destaca como director de Comunicación y Marketing del área de construcción y del área de concesiones del Grupo FCC y como presidente de Madrid Capital Mundial (MWCC), un gran proyecto de colaboración público-privada que busca consolidar a la capital española como un referente internacional en innovación urbana y sostenibilidad.
"Toda la sociedad en su conjunto tenemos la obligación de aprender a que los residuos ocupen un espacio y ese espacio es limitado", explica García Núñez. FCC ha desarrollado una estrategia integral donde "en los proyectos optimizamos al máximo la reutilización y la valorización de esos residuos".
La empresa ha implementado "planes y programas en los 25 países en los cuales desarrollamos actividad sobre la economía circular a través de una estrategia de sostenibilidad que nos lleva hasta el 2030". Aunque reconoce que "todavía la ponderación de la parte económica sigue siendo importante" en licitaciones públicas, observa un cambio: "últimamente estamos viendo cómo determinados factores están preponderando más esa parte responsable, sostenible y esa parte de cultura corporativa".
Blindaje ético ante ciclos políticos
Para mantener la independencia de sus valores ante cambios políticos y económicos, FCC se apoya en dos pilares fundamentales. "Tenemos un código ético y de cumplimiento que es pionero en el sector empresarial español de verdad, auditado por terceras partes y auditado internamente y nos lleva al máximo nivel de excelencia en cuanto al cumplimiento normativo y cumplimiento de conducta".
Pero más allá de las herramientas formales, García Núñez destaca la importancia de la convicción: "cuando uno cree lo que hace, cuando uno verdaderamente apuesta por lo que cree y lo que ha desarrollado durante toda su vida, se plasma en estrategias como la de sostenibilidad o estrategias como la de diversidad, que hacen que independientemente del ciclo político, tu actividad siempre va a ser desarrollada en función de esas estrategias de cultura corporativa".
De empresa B2B a impacto ciudadano
Uno de los retos de FCC es comunicar su impacto real al ciudadano. "El ciudadano no tiene esa noción de quien ha ejecutado el metro que le lleva a su trabajo o quien ha hecho posible que al abrir el grifo de su lavabo llegue agua", reconoce García Núñez.
Por ello, buscan "esa transición de una empresa B2B a B2C, en la cual el ciudadano conozca que la mejora de la calidad de vida se debe a las infraestructuras que ejecutamos". Esto implica "poner en valor también la gestión de ese agua a través de esas infraestructuras hidráulicas que llegan o de saneamiento que llegan a tu casa o simplemente el hogar donde vive puede ser construido por FCC".
