El Walt Disney asiático

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23/02/2015 15:13



Wang Jianlin. Conocido en España por desembolsar 45 millones de euros en el Atlético de Madrid. Pero las arcas rojiblancas no son el único destino de las inversiones de su compañía, el grupo Wanda. La adquisición de Empresas de marketing y distribuidoras de cines así como la creación de espectáculos le han valido para que la última edición de The Economist le comparase con el mismísimo Walt Disney

Más de 100 centros comerciales y 71 hoteles distribuidos por todo el mundo se le han quedado pequeños al magnate asiático Wang Jianlin.  El grupo Wanda creado hace 27 años estaba centrado en el sector inmobiliario, sin embargo, con el paso del tiempo ha querido diversificar su negocio hacia el entretenimiento y el turismo.

Esta expansión se debe en parte al gobierno chino y a sus subvenciones, pues ve con muy buenos ojos la estrategia del  grupo de Wang, que está centrada en el consumo y en exportar la cultura china al resto del mundo, como por ejemplo Estados Unidos. En 2012 se hizo con una cadena de cines americanos, los AMC, por 2600 millones de dólares, motivo por el que ahora se proyectan más de 10 películas de china al año.

Los rumores apuntan a que esta inversión no sería la única en el sector audiovisual, Wang podría estar interesado Lionsgate, distribuidora de películas, como por ejemplo la saga de “Los juegos del hambre”.

Otro de los sectores en el que Wang ha estado interesado recientemente ha sido el deporte. En concreto el futbol. Fue propietario del Dalian Wanda Futbol, equipo de primera división chino. Sin embargo debido a los escándalos de corrupción vendió el club en el año 2000. 15 años después decide volver a este deporte. Desde hace a penas un mes este grupo asiático ha ocupado más de una portada de los diarios deportivos, la última, la adquisición de la compañía suiza de marketing deportivo  “Infront Sports & Media” por 1200 millones de dólares.

Al igual que Jack Ma hizo en Septiembre con su compañía, Wang debutó en el parqué en diciembre con su división inmobiliaria, movimiento que elevó su fortuna personal más allá de 25.000 millones de dólares.  Ambos compiten por el título del hombre más rico de China.

Pero no es por lo único por lo que disputan una carrera por ver quien queda primero. El conglomerado de Wang está sufriendo con el auge del comercio electrónico, y en concreto con Alibaba. La compañía de Jack Ma hace mucho daño a los establecimientos de los centros comerciales de Wang, lo que se traduce en un caída de las ventas.

Como solución, el grupo inmobiliario propone una mayor oferta de servicios en sus centros comerciales, como por ejemplo Karaoke. Algo que sin duda Jack Ma, no puede ofrecer a sus usuarios.

El wifi y el Bluetooth serán clave para atraer a los consumidores a los centros comerciales. La compañía comienza a cablear los edificios para que los usuarios nada más poner un pie en el establecimiento comiecen a llegar ofertas a sus teléfonos móviles.

Además para facilitar las compras, podrán pagar a través de sus smartphones y que entreguen los artículos a domicilio.

La diversificación en parques temáticos, realización de películas, equipos de fútbol y empresas de marketing deportivo sigue llenando las páginas de los diarios de referencia económicos como The Economist. Mientras tanto Wang Jianlin apuesta por el entretenimiento y el consumo en un momento en el sector inmobiliario, su principal mercado, no termina de recuperarse.

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