El último Barómetro Hotelero de STR y Cushman & Wakefield Hospitality refleja que dormir en un hotel en España cuesta de media unos 143 euros la noche. Si comparamos este dato con el ofrecido por el INE sobre el ADR oficial de 2016, esto supone un incremento de casi el 60% en diez años.
¿Ha llegado a su techo la escalada de precios en el sector hotelero español? La buena noticia para el viajero es que "el mercado muestra signos de estabilización", tal y como señala Albert Grau, socio y director de Cushman & Wakefield Hospitality, quien nos ofrece una perspectiva detallada sobre las dinámicas del mercado hotelero español en Turismo Capital:
Analizamos las claves sobre la tendencia del sector hotelero y la inversión en estos activos en España con Albert Grau, socio y director de Cushman & Wakefield Hospitality.
Tras años de incrementos de dos cifras posteriores al COVID, el mercado muestra signos de estabilización. "Los incrementos ya estamos hablando de en torno al cuatro o 5%, incrementos mucho más moderados", señala Grau. Los datos del primer trimestre indican que el ADR (Average Daily Rate) ha subido un 4%, en línea con una inflación del 3%.
La situación geopolítica actual ha reforzado el posicionamiento de España como "destino valor refugio". Grau explica que "España es un destino con unos fundamentales muy interesantes. Tenemos unas infraestructuras de comunicación excelentes. Es un país seguro donde viajar no tiene sustos como sí ocurre en otros destinos que pueden tener un cierto nivel de peligrosidad. Y luego tienes una oferta cultural, histórica, gastronómica impresionante más allá del sol, la playa y otros factores".
El peso del turismo de negocios por destinos
La importancia del turismo corporativo varía significativamente según el destino. En Canarias o Baleares, "el impacto es mínimo y es probable que no llegue ni al 5%". Sin embargo, en ciudades como Barcelona, Valencia o Madrid, "el corporativo propiamente y el MICE (reuniones, incentivos, congresos y eventos) podríamos estar hablando seguramente en torno al 20 o 25%".
En ciudades especializadas como Zaragoza, "el corporativo te puede llegar a representar entre el 45 y el 50%". Esta diversificación de segmentos permite mantener ocupaciones elevadas durante todo el año, lo que facilita el incremento de tarifas.
Boom de la inversión hotelera y destinos preferidos para la inversión
La inversión hotelera en España se disparó el año pasado por encima de los 4.200 millones de euros. Grau explica que los inversores analizan "los fundamentales de ese destino sean fuertes", incluyendo "ocupaciones prolongadas en el tiempo elevadas" y "precios medios prolongados en el tiempo elevados".
El perfil de inversores es diverso, incluyendo "inversores más institucionales o los grandes fondos de inversión", family offices que han diversificado desde otras tipologías de real estate, y "el hotelero, los grupos hoteleros sobre todo nacionales, con un perfil familiar que durante los últimos años han hecho mucha caja y que reinvierten comprando más activos".
Barcelona y Madrid lideran las preferencias de inversión, seguidos por ciudades con "segmentación de la demanda muy variada que puede tener un corporativo" y "una clientela nacional e internacional muy diversificada". A nivel vacacional, "destinos como Marbella, Costa del Sol, Baleares, Canarias se encuentran en el top de destinos a nivel de inversión".
