En una nueva edición de Cibercotizante, tuvimos a Íñigo Polo, director de Sector Público y Servicios Digitales de Más Orange, para hablar sobre el papel crítico que desempeñan las telecomunicaciones en situaciones de emergencia. La conversación coincidió con un 11 de marzo, fecha marcada por el recuerdo del atentado de 2004, un contexto que subraya la importancia de contar con redes robustas y operadores preparados.
Desde el inicio, Polo dejó clara la idea central: “Siempre hablamos de telecomunicaciones como si fuera una commodity, algo que no le damos valor, cuando precisamente es todo lo contrario”. Recordó que los operadores son “un servicio esencial y una infraestructura crítica en este país”, responsables de conectar a ciudadanos, empresas y administraciones.
Cuando la red falla, todo falla
El apagón del 28 de abril del año pasado fue un ejemplo revelador. Según Polo, “la gente estaba más preocupada de no tener internet que de no poder comer”. Ese episodio demostró que, en una sociedad hiperconectada, la comunicación es un pilar básico de seguridad y bienestar.
El directivo insistió en que la prioridad de un operador es “garantizar siempre que la red funcione, más aún cuando más se necesita”. Situaciones como la DANA de Valencia o el accidente ferroviario de Adamuz mostraron la capacidad de reacción de Más Orange, donde equipos técnicos y voluntarios se movilizaron para restablecer servicios esenciales en tiempo récord.
Redes resilientes: redundancia, energía y reacción
Polo explicó que la resiliencia de una red se basa en tres pilares: “la redundancia, la autonomía energética y la capacidad de reacción”.
Sobre la energía, fue claro: “Tenemos necesidad de tener una autonomía energética no dependiente de las compañías eléctricas”. Más Orange ya está desplegando emplazamientos con baterías capaces de mantener el servicio durante 4, 8 o incluso 12 horas, según la población a la que dan cobertura.
Iñigo Polo: "“Hay grandes fábricas de coches que ya no están conectadas por fibra, sino por 5G”
La capacidad de reacción también es clave. Recordó que en Adamuz, tras la caída de la catenaria, “fuimos capaces desde las 12:30 de tener los equipos sobre el terreno… y empezar a dar servicio a partir de la 1:00 de la madrugada”.
Ciberataques: una amenaza diaria
El directivo abordó sin dramatismos la realidad de la ciberseguridad: “Ciberataques tenemos todos los días… recibimos constantemente”. Aun así, matizó que los incidentes más graves en el sector suelen deberse a fallos humanos o situaciones inesperadas, más que a ataques maliciosos. La defensa se basa en “prevención, vigilancia, coordinación y comunicación”, apoyada por un ciberSOC operativo 24/7.
5G: del puerto inteligente a la fábrica conectada
El 5G está transformando sectores estratégicos. Polo explicó que esta tecnología “ya no es el futuro, sino el presente de las comunicaciones”.
Más Orange trabaja en proyectos pioneros en los puertos de Barcelona y Valencia, donde el 5G permite automatizar operaciones, mejorar la eficiencia y gestionar mercancías con mayor precisión. También destacó que “hay grandes fábricas de coches que ya no están conectadas por fibra, sino por 5G”, lo que permite rediseñar líneas de producción con flexibilidad inédita.
Drones conectados e inteligencia artificial: vigilancia y prevención
En el último Mobile World Congress, Más Orange presentó un sistema de drones con IA para la prevención de incendios. Polo explicó que estos dispositivos “permiten acceder a zonas remotas y generar una vigilancia aérea que sería mucho más costosa mediante medios tradicionales”.
La IA incluso permite “predecir en función del viento o la humedad cómo se va a comportar un incendio”, optimizando la respuesta de los equipos de emergencia.
Colaboración público-privada: la clave silenciosa
La coordinación con administraciones es constante. Polo destacó proyectos como la burbuja táctica 5G del Ayuntamiento de Madrid, un sistema móvil que garantiza comunicaciones de emergencia en eventos masivos o situaciones críticas.
Según explicó, “somos capaces de permitir que protección civil, bomberos o policía local sigan hablando con su terminal móvil… incluso en caso de pérdida de conectividad”.
Mirando al futuro: regulación y resiliencia compartida
Sobre los cambios regulatorios, Polo fue claro: “La resiliencia de las redes es un deber de todos, no solo de los operadores”. Reclamó mayor colaboración institucional, cesión de espacios públicos y una visión conjunta para proteger un servicio que ya no es accesorio, sino vital.
