Alphabet (Google) enfrenta un momento paradójico: acaba de publicar cifras espectaculares del segundo trimestre con ventas de 119.800 millones de dólares, superando ampliamente las expectativas del mercado, pero sus acciones caen en el mercado fuera de hora. La razón está en una cifra que ha impresionado al mundo tecnológico: su inversión en capex para competir en el desafiante mundo de la inteligencia artificial.
Salvador Aragón, Chief Innovation Officer de IE University, analiza esta situación y destaca dos variables clave.
Google apuesta el doble o nada con inversiones récord en inteligencia artificial ante una competencia tecnológica cada vez más despiadada.
"Vamos hacia un modelo claramente de 'the winner takes it all', donde al final solamente uno o dos jugadores, cuyo modelo sea el dominante, van a ser capaces de generar las economics adecuadas para garantizar el retorno a los accionistas"
Esta dinámica competitiva es "enormemente preocupante" y explica por qué Alphabet está atacando el mercado con tal intensidad: "es o doble o nada".
"Google está siendo razonablemente exitoso en la transición de su modelo de negocio más tradicional", afirma Aragón, señalando que la compañía ha logrado actualizar su modelo de negocio de forma ejemplar. Google Cloud muestra un enorme desempeño impulsado por la IA, las búsquedas del buscador siguen representando la parte fuerte de sus ingresos ahora asistidas por inteligencia artificial, y YouTube se mantiene fortísimo, con la publicidad total creciendo al 14% y los ingresos propios al 24%.
Sin embargo, el mercado se ha dado cuenta de que "si queremos mantener esos mismos niveles de servicio vinculados a la IA, las inversiones son mucho más altas de lo esperado", explica el experto.
La guía de Alphabet Google para todo este año contempla 200.000 millones de dólares en capex, una cifra que crece cada vez que la compañía publica resultados. Aragón recuerda que hace dos años, cuando Sam Altman fue expulsado de OpenAI, se rumoreó que la razón estaba en las enormes inversiones en capex que planteaba para garantizar un sistema escalable y sostenible.
"Necesitamos inversiones para generar los centros de entrenamiento, pero necesitamos también inversiones para todo aquello que mantiene vivos a los centros de entrenamiento. Y ahí aparece claramente el factor energético", detalla Aragón. La compañía está aguantando incluso un free cash flow negativo, con algunos reportes que muestran hasta -6.000 millones de dólares.
