Miguel Barreiro jurista, filósofo, antropólogo, investigador del MIT y fundador de EIRA, compartió en Cibercotizante una visión profunda y humanista sobre cómo la IA puede redefinir el entorno urbano.

Desde el inicio, Barreiro dejó claro que “EIRA… más que una organización o una plataforma, inició como un proyecto académico”, un spin-off del MIT que hoy es una empresa dedicada a “entender y visibilizar esos espacios a nivel urbano que están infrautilizados”. Su origen está en su experiencia en Naciones Unidas y en la idea de resiliencia: “ese movimiento de lo asistencialista a… que cada ciudadano pueda desarrollar su propio proyecto de vida”.

La ciudad como infraestructura de datos

Barreiro subraya que la IA no es solo una herramienta, sino “una infraestructura” que opera sobre un océano de datos urbanos: movilidad, energía, vivienda, clima, seguridad. Pero advierte: “si no existen métricas a un problema… es un problema que no existe”.
Por eso, EIRA se centra en medir lo que realmente afecta a las personas: acceso a la vivienda, olas de calor, sociabilidad, seguridad o movilidad.

Cibercotizante

Su enfoque es claro: la IA debe servir para identificar problemas reales y convertirlos en políticas públicas efectivas.

IA multimodal para transformar la ciudad

Uno de los casos de uso más llamativos es el algoritmo multimodal desarrollado por EIRA. Barreiro explica que su sistema “analiza el catastro, información geoespacial y marcos regulatorios” para mapear oportunidades urbanas.
En Madrid, por ejemplo, "dentro de la M‑30… alrededor de 200.000 edificios pueden ser clasificados según su cubierta, uso, normativa y potencial de transformación".

Esto permite responder preguntas clave como: ¿Cuánta vivienda adicional podría generarse?¿Cómo mejorar la calidad del aire? ¿Qué edificios pueden reconvertirse para usos sociales o energéticos? ........


Ayuntamientos: aceptar el problema es el primer paso

Para que la IA urbana funcione, Barreiro identifica un requisito esencial: “entender y aceptar el problema”. Si una ciudad no reconoce que la densidad, el calor extremo o la falta de vivienda son desafíos estructurales, no puede abordarlos.

Miguel Barreiro: "Necesitamos un verdadero activismo tecnológico"

Además, destaca la importancia de la financiación y de la colaboración: “trabajamos… con instituciones públicas… con universidades… con sociedad civil… con comunidades de vecinos”. El enfoque debe ser “holístico e inclusivo” en ciudades como Madrid, Málaga o Zaragoza.

Gemelos digitales: útiles, pero insuficientes

Los gemelos digitales están de moda, pero Barreiro advierte de sus límites. Muchos modelos “tienden a acumular datos… desagregados” y no siempre ayudan a tomar decisiones políticas reales. El problema es que “no se ha entendido la complejidad de ese gemelo” y que las simulaciones no siempre se traducen en acciones. EIRA propone un enfoque más directo: algoritmos que permitan “resolver un problema concreto de forma inmediata” sin depender de simulaciones eternas.

Naciones Unidas, multilateralismo y activismo tecnológico

Con más de dos décadas de experiencia en la ONU, Barreiro reconoce que existe “una narrativa continua a desestabilizar y a romper la idea del multilateralismo”, pero también defiende el papel del sistema internacional frente a los desafíos globales.

Sobre el MIT, destaca su valor como ecosistema creativo: “la contradicción… surge como una forma de creatividad” y permite que ideas disruptivas florezcan y lanza un mensaje potente: necesitamos “un verdadero activismo tecnológico”.
Un activismo basado en pensamiento crítico, ética y responsabilidad: “tenemos que pedir a la ciudadanía… que analice, que discuta, que dialogue”.

El futuro de la IA urbana: infraestructura, sesgos y humanismo

Para Barreiro, el futuro de la IA urbana no depende solo de la tecnología, sino de nuestra capacidad para entenderla críticamente. La IA “no es neutra” cuando se convierte en infraestructura, porque incorpora sesgos que debemos identificar y corregir. El reto no es solo escalar la IA, sino “la capacidad y el humanismo para poder criticar este tipo de infraestructuras”.