Arquitectura saludable a través de la monitorización de datos

Rita Gasalla, fundadora y CEO de Gallow, explica las claves para mejorar la calidad de vida y la productividad gracias a la arquitectura de datos

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19/07/2021 11:37

Luis Vicente Muñoz, Esther Morales, socia de PiperLab, y Enrique Polo, vicepresidente de Salesforce Iberia, reciben como invitada a Rita Gasalla, fundadora y CEO de Gallow, además de presidenta del observatorio de Arquitectura Saludable. Le preguntamos acerca de la monitorización de datos en el mundo de la arquitectura y su aplicación para conseguir un incremento de la productividad y el nivel de vida de las personas.

Escucha el programa completo en este podcast:

"Data is in the air" y la arquitectura

Hablamos que cómo emplea el mundo del Big Data, Rita Gasalla, arquitecta, diseñadora y CEO de Gallow, arquitectura saludable. Invitada que llega de la mano de Enrique Polo, Vicepresidente de Salesforce Iberia y de Esther Morales, socia de PiperLab

Gallow se encarga de revisar los datos de toda la cadena de valor del proyecto arquitectónico y la construcción para cuidar el bienestar de las personas. "Desde que comencé a trabajar me importó muchísimo la salud de las personas en los edificios, sobre todo porque pasamos de media el 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados", explica Rita. 

Los datos son la base de su trabajo, a la par que las evidencias científicas. Analizan, nos cuenta, los datos que les dan los clientes, pero también los datos que ofrecen los espacios con los que trabajan. "Interrelacionamos los datos y calculamos un ratio coste-beneficio para que los clientes puedan tomar la decisión adecuada y que puedan tener una experiencia de usuario más allá de la eficiencia y la funcionalidad", continúa la fundadora de Gallow. "Lo que hacemos continuamente es instalar sondas que nos aportan parámetros para tomar decisiones acertadas optimizando el espacio".


Foto_Rita_Gasalla

Arquitectura de la productividad

En cuanto a la repercusión de los espacios sobre la eficiencia de la persona, hablamos de la amplia variedad de estudios que demuestra el efecto de la arquitectura sobre nuestra productividad. Rita Gasalla nos habla, por ejemplo, de un aumento del 15% de la eficiencia con la presencia de plantas en el interior, así como del 5% cuando la calidad de la luz es correcta y sigue los ritmos cardianos.

Esto no es interesante solo desde el punto de vista económico, sino que está demostrado que una persona productiva aumenta su concentración y reduce los niveles de estrés. Con el diseño saludable de los espacios cerrados salen ganando tanto las empresas, con un aumento de su productividad y una reducción del absentismo laboral, como los empleados con una mejoría de memoria y de su nivel de vida.

El legado de la neuroarquitectura

La neuroarquitectura es una de las claves de la arquitectura saludable. Estudia, en base a tecnología y análisis médicos, cómo la arquitectura impacta en el estado de salud y la mente de los usuarios. Habla de variaciones de color, formas, proporciones y sonidos en los espacios y de cómo monitorizan mediante encefalogramas y electrocardiogramas la repercusión objetiva de los cambios sobre las personas.

De esta forma, y a petición de Esther Morales, Rita detalla la forma en que se puede mejorar el estado de salud de los pacientes con un correcto diseño arquitectónico de los hospitales. "Desde los años 80 se ha ido demostrando mediante el análisis de los espacios cómo dos personas con la misma operación muestran diferentes resultados dependiendo de si su habitación tiene vistas a un jardín", explica la fundadora de de Gallow.

El equilibrio entre la estética y la salud

Enrique Polo, vicepresidente de Salesforce Iberia, transmite a Rita su duda de si es compatible desarrollar una arquitectura saludable con una estética visualmente bonita. Ante esto la entrevistada es clara: "Lo saludable es estético. Que algo nos reconforte estéticamente nos produce una satisfacción saludable".

Habla de aunar en los edificios las condiciones estéticas, funcionales y ergonómicas, y utilizar los datos para ofrecer al cliente una visión lo más objetiva posible de cuál puede ser la decisión que mejore su vida en cualquier espacio. Ejemplos de estos datos empleados por Gallow pueden ser la calidad del aire, la pureza del agua, la contaminación acústica o la calidad de la luz.

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