La inteligencia artificial lleva tiempo permeabilizando en las organizaciones a todos los niveles: funciones, procesos, departamentos. Pero la verdadera pregunta no es si está presente, sino si se ha integrado con éxito en la operativa diaria. Con esta temática arrancaba el quinto programa de Datalogia, espacio radiofónico dedicado a la IA y patrocinado por Cognizant.
La inteligencia artificial lleva tiempo permeabilizando en las organizaciones a todos los niveles: funciones, procesos, departamentos. Pero la verdadera pregunta no es si está presente, sino si se ha integrado con éxito en la operativa diaria. Con esta temática arrancaba el quinto programa de Datalogia, espacio radiofónico dedicado a la IA y patrocinado por Cognizant.
Y los números respaldan la urgencia del debate. Según el informe New Work, New World 2026 de Cognizant, las previsiones sobre el impacto de la IA en el mundo laboral se quedaron cortas: si en 2023 se estimaba que el 90% de los empleos se vería afectado en 2032, hoy esa cifra ya alcanza el 93%, y el porcentaje de tareas que la IA no puede automatizar ha caído del 57% al 32% en apenas dos años. A ese contexto se suma el hecho de que, solo en España, el 60% de las medianas empresas prevé aumentar su inversión en esta tecnología durante este año.
Un modelo de implantación que hay que repensar
Aterrizar todas esas promesas en la organización exige, según Francisco Javier Ortal Rubio, director de Tecnología de Eurostar Mediagroup, dos cosas: una comunicación cercana entre el trabajador con el problema y quien desarrolla la solución, y abandonar el modelo de implantación que funcionó con otras tecnologías.
Si antes la secuencia pasaba por el apoyo de la dirección, un plan de negocio flexible, la elección del equipo y un piloto con usuarios de negocio, ahora el punto de partida es otro. "El primer paso es identificar a esa persona del negocio más abierta a pensar cómo mejorar sus procesos, y que encienda la chispa dentro de la organización", explica Ortal.
El día a día se come a las organizaciones
Aunque la voluntad existe, el problema es el tiempo. Como apunta José Manuel Zafra, Head of BFS&I de Cognizant Iberia, "el día a día 'come' a las organizaciones", que necesitan un socio que las acompañe en ese proceso. Cognizant cuenta con más de 35.000 profesionales en todo el mundo dedicados precisamente a ayudar a las empresas a repensar sus procesos con IA. Y en ese acompañamiento, la clave está en lo concreto. Jaime Sousa, Associate director de Banking, Financial Services and Insurance en Cognizant Spain, lo resume con claridad: "Lo principal es acercarnos a ellas con algo tangible: salir del modelo de prueba de concepto y llevarlos a casos de uso reales".
Más negocio, no solo más eficiencia
Concebir la IA únicamente como una herramienta para hacer lo mismo con menos errores o en menos tiempo es, en palabras de Ortal, una visión reduccionista de su potencial. "Estamos ante una excelente herramienta para ayudar a las empresas a hacer más negocio", sostiene.
El principal obstáculo para lograrlo sigue siendo la escasez de talento formado en IA y la aversión al riesgo que acompaña a cualquier cambio tecnológico. La solución, según Ortal, pasa por "identificar a las personas dentro de la organización más adecuadas para optimizar procesos, de forma que acaben demandando más y facilitando el cambio de paradigma" desde dentro.
