En el Día Mundial del Medio Ambiente, dos entidades españolas demuestran cómo la correcta gestión de residuos industriales previene daños ambientales masivos. Signus y Sigaus trabajan silenciosamente para evitar que neumáticos fuera de uso y aceites industriales usados contaminen el medio ambiente, transformándolos en nuevos recursos mediante procesos de economía circular.
Ainhoa Lizarbe, directora de Relaciones Institucionales y de Comunicación de Sigaus y de Genci, explica la magnitud del riesgo que evitan: "Con un litro de aceite usado mal gestionado podríamos llegar a contaminar hasta 1 millón de litros de agua". Esta cifra ilustra el alto potencial contaminante de un residuo que se somete a altas presiones y altas temperaturas, desprendiendo metales pesados durante su uso.
Por su parte, Román Martín, director de Relaciones Institucionales de Signus Ecovalor, destaca que los neumáticos presentan un desafío diferente: "Es un residuo voluminoso, clasificado como no peligroso, pero fabricado para resistir el máximo tiempo posible. Esta fabricación implica que la degradación sea muy lenta, por lo que el principal riesgo ambiental es paisajístico y visual".
Signus y Sigaus celebran 20 años transformando residuos industriales en recursos mediante economía circular.
"Los objetivos de regeneración van a ser más exigentes. Estábamos en un 75% desde 2006 hasta ahora. En 2028 se fija en 75% y en 2035 en 90%"
