Cristina Mateo, autora de From the Office to the Industry, aborda cómo las series de televisión se han convertido en herramientas anticipatorias de las transformaciones en el mundo laboral.
El modelo laboral del siglo XX ha entrado en crisis
Mateo afirma en su libro que el modelo laboral que se organizó en el siglo XX ha entrado en crisis. Al explicar por qué hemos llegado a este punto, la autora señala que "seguimos con modelos de la segunda revolución industrial en tanto en cuanto tenemos una idea de que la estructura vital y social circunda alrededor de fases que se van sustituyendo". Esto significa que primero los niños en la infancia juegan y tienen una vida lúdica, luego se educan en el colegio, después se inicia la vida laboral y finalmente uno se jubila.
"Esas cuatro etapas ya no tienen mucho sentido porque cuando tenemos una vida mucho más longeva, estamos viviendo hasta los 90 y hasta los 100 años, significa que no podemos estar 30, 40 años haciendo una suerte de vida de jubilado. No hay sistema que lo soporte", explica Mateo. Además, añade que "no tiene sentido porque todos queremos seguir de alguna manera contribuyendo, aprendiendo, socializándonos y divirtiéndonos como los niños". Ese modelo de etapas tan estancas y sustituibles "ofrece un modelo caduco", concluye.
Las series audiovisuales como herramientas anticipatorias
El libro va más allá del análisis de la crisis del modelo laboral y plantea que las series de televisión han sido las primeras en darse cuenta de estos cambios, habiendo previsto un futuro que luego se ha materializado. Mateo confirma esta tesis: "Creo que una de las reivindicaciones del libro o de las historias que cuenta o de las conclusiones es que las series audiovisuales son verdaderamente anticipatorias. No es que predigan el futuro, pero de alguna manera nos ilustran y nos ayudan a ilustrar qué condiciones se van a producir".
La autora aclara que "la televisión o las series de ficción no es que anticiparan, por ejemplo, ChatGPT, pero sí que anticiparon el lugar en el que acabaría utilizándose". Esa diferencia, según Mateo, hace que la ficción en este sentido sea muy útil.
Silicon Valley: cuando la innovación tecnológica enfrenta dilemas éticos
Entre los ejemplos que proporciona Mateo destaca la serie Silicon Valley, que describe como "en clave de comedia" pero que "parece muy intrascendente y luego no lo es tanto". Esta serie, que transcurre hace aproximadamente siete años, habla del boom de las puntocom y de "cómo todo el mundo de las aplicaciones, de un mundo donde hay estas compañías tan innovadoras que tienen estos tipos de entornos lúdicos donde todo el mundo trabaja en una oficina abierta, donde hay muy pocas oficinas cerradas, donde la innovación se produce en garajes, en casas donde todo el mundo está incubando ideas, pero detrás de eso hay algunas realidades bastante más siniestras y también muy divertidas".
Mateo destaca especialmente el último capítulo de la serie, donde los emprendedores de una empresa llamada Piper inventan "un algoritmo compresor que realmente va a transformar el Internet y que va a ser muy trascendental". Sin embargo, se dan cuenta de que esta innovación hace que todo lo que está encriptado pueda ser descubierto: "Las claves de los bancos, las historias, los historiales médicos, todo esto dejaría de ser algo seguro y se pondría a disposición de cualquiera, de gente con usos negativos".
Ante esta situación, los protagonistas reculan y deciden no presentar esta gran innovación. "La conclusión es que ante una discusión como puede ser la inteligencia artificial en este caso, que es trasladable a los discursos y conversaciones que estamos viendo ahora sobre la inteligencia artificial y su gran poder de autogestión, hay una capacidad humana de reaccionar y un juicio que hace que eso no se produzca. Y eso me parece muy anticipatorio e interesante", explica Mateo.
