La inteligencia artificial ha entrado en nuestras vidas para quedarse, pero no solo trae ventajas. Los últimos datos apuntan a la desaparición de entre 1,7 y 2,3 millones de empleos debido a esta tecnología, una cifra que ha llevado a expertos a analizar profundamente el impacto laboral de esta revolución tecnológica.

Ana Reyes, catedrática de Comercialización e Investigación de Mercados en la Universidad Rey Juan Carlos y científica, ha explicado cómo esta transformación está afectando especialmente a los perfiles que inicialmente parecían más seguros ante el avance tecnológico.

El Balance de la Economía

Lorena Ruiz entrevista a Ana Reyes, catedrática en laURJC y científica para hablar del impacto de la inteligencia artificial en el empleo

Los científicos y técnicos, los más vulnerables

Contrario a lo que se pensaba inicialmente, los perfiles científicos y técnicos están siendo los más afectados por la automatización. Según explica Reyes, "ha salido publicado un informe hecho por un catedrático de la Universidad de Granada que se llama el informe Funcas, donde ha categorizado y ha hecho un modelo de predicción econométrico donde nos indica los puestos que predeciblemente se van a perder en los próximos años y en los próximos diez años".

"Los que peor parados salimos somos los científicos y los puestos técnicos porque nuestras tareas son repetitivas, automatizables y digitalizadas", advierte la experta, señalando una paradoja en el desarrollo tecnológico actual.

España corre el riesgo de dividir su mercado laboral entre dos extremos: los expertos en inteligencia artificial que desarrollan esta tecnología y los trabajos manuales de menor valor que los robots no pueden sustituir. Sin embargo, Reyes matiza que "va a haber una demanda mayor de ingenieros relacionados con inteligencia artificial, trabajos relacionados con software que tengan que ver con la inteligencia artificial, programadores, etcétera que están detrás de todas las tecnologías".

Además, destaca que "va a haber un enfoque también más humanista. Donde están pues la filosofía, ciencias sociales, la parte de ética dentro de la inteligencia artificial y como decías, esas tareas más manuales difícilmente reemplazables que además mi sensación es que también cada vez las vamos a valorar más porque no es lo mismo un producto artesanal hecho por una máquina que ya no es artesanal".

"Ya vamos tarde" en el reciclaje profesional

Cuando se le pregunta sobre el tiempo que tiene un trabajador administrativo para reciclarse antes de ser sustituido por una inteligencia artificial, Reyes es contundente: "ya vamos tarde". La catedrática explica que "me da la sensación de que tenemos la inteligencia artificial como como un enemigo y que no es que nos vaya a sustituir, sino que va a sustituir algunas tareas que hacemos para que nos podamos centrar en aquellas con las que más valor aportamos".

Sobre el tiempo disponible para adaptarse, advierte: "muy poco, porque ya está produciéndose ese proceso de sustitución. Ahora estamos en la fase de aprendizaje, vamos más lento, pero cuando esto se dispare vamos a verlo mucho más de lo que lo estamos viendo ahora".

Productividad vs empleo: ¿un modelo sostenible?

Se prevé que la inteligencia artificial incremente la productividad hasta un 40%, pero el empleo caerá simultáneamente. Sobre si este modelo es sostenible para España, Reyes responde: "en la situación actual probablemente no, pero juntos vamos a crear lo que va a ser el futuro del futuro laboral con la inteligencia artificial".

La experta revela que "ya en 2020 una ponente en la sombra me pidió que elaborase un informe para la Comisión de Asuntos Sociales y Trabajo sobre la inteligencia artificial a nivel de Europa y el mercado laboral. Entonces desde entonces ya está el la preocupación y el foco puesto en qué políticas es necesario crear para que creen un para que den lugar a un entorno sostenible a nivel económico, a nivel social, a nivel de crecimiento, también a nivel formativo".