La industria espñola de defensa y seguridad sigue dando pasos en la oferta de soluciones tecnológicas avanzadas que protegen la vida de los soldados y que amplían las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas. Un ejemplo es el UGV Bodeguero de EINSA: el vehículo terrestre no tripulado diseñado para apoyar a las Fuerzas Armadas en diferentes entornos operacionales. En un nuevo episodio de Hablemos de Defensa y Seguridad conocemos las innovaciones de esta plataforma robótica multipropósito o robot terrestre que multiplica la fuerza en defensa y que toma su nombre de una raza de perro 100% española.
Hablemos de Defensa y Seguridad, una producción de IDS/Infodefensa Grupo Metalia en colaboración con TEDAE.
Conocemos los detalles del vehículo terrestre no tripulado Bodeguero, una plataforma robótica multipropósito diseñada por EINSA para apoyar a las Fuerzas Armadas en diferentes entornos operacionales
Evacuación de heridos, misión de observación, instalaciones...
David Ayala, director general de EINSA, explica que las capacidades de Bodeguero permiten "quitar carga, quitar exposición a todos nuestros soldados, a todos nuestros soldados de infantería. Esa es la misión del Bodeguero. Ahí es donde realmente el Bodeguero aporta valor".
El UGV Bodeguero se sitúa dentro del segmento pequeño de los vehículos no tripulados terrestres. Con un peso de 600 kilos, ofrece una capacidad de carga de 300 kilos, lo que representa una proporción excepcional entre peso propio y carga útil. El sistema proporciona una autonomía para misiones de 4 horas y es completamente eléctrico, con el objetivo de pasar lo más desapercibido posible sin generar ruidos que puedan comprometer la operación.
El vehículo puede ser remotamente tripulado y también puede ser dotado de funciones de autonomía para realizar misiones de forma autónoma. Como señala Ayala "tanto el Bodeguero como el Alano son plataformas multipropósito. Esto puede utilizarse para una misión de evacuación de heridos, para una misión de observación, para instalar una torre de armas remotamente controlada, cualquiera que sea, digamos, una posible carga de pago dentro de las capacidades que ofrece nuestra plataforma".
Los desafíos técnicos de los vehículos terrestres no tripulados
Una de las cuestiones fundamentales que analiza el director general de EINSA es por qué los vehículos aéreos no tripulados han tenido un desarrollo más rápido que los terrestres. La respuesta radica en la complejidad del entorno: "Caminar por la tierra tiene muchas más dificultades, aunque no lo parezca, que caminar, perdón, que sobrevolar el espacio aéreo. Hay muchos menos obstáculos en el aire de los que hay en la tierra realmente", explica Ayala.
Para superar estos obstáculos, el Bodeguero integra múltiples sensores que deben fusionarse para mapear el terreno: lidars, radares, cámaras y sistemas de visión artificial. El uso de técnicas de inteligencia artificial está ayudando significativamente a dar robustez a los sistemas de identificación y a los sistemas de evasión de obstáculos.
La guerra en Ucrania ha demostrado el valor estratégico de los vehículos no tripulados terrestres. Según el director general de EINSA, "el conflicto ucraniano nos ha enseñado que el uso de los UGVs es un multiplicador de la fuerza. Y eso, desde el punto de vista doctrinal, quiere decir que con los mismos recursos puedes hacer muchas más cosas".
El diálogo con las Fuerzas Armadas
El desarrollo del Bodeguero no ha sido un proceso aislado en los laboratorios de EINSA. La compañía ha mantenido un diálogo constante con las Fuerzas Armadas españolas a través de diversos instrumentos. Ayala destaca especialmente "los talleres que ha ido organizando el Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra, en los que se ha hablado de robótica terrestre, en los cuales nos han ido enseñando cuáles son esas necesidades que pueden tener".
Y en el futuro... ¿Robots humanoides?
David Ayala identifica un cambio fundamental en la relación entre los desarrollos civiles y militares: "En los últimos 20 años yo diría que ha habido un cambio de paradigma muy importante en cuanto a los desarrollos que se están implementando e implantando en el ámbito militar. Hasta hace 20 años, lo que sucedía normalmente, es que el ámbito militar generaba conocimiento que se aplicaba al ámbito civil. Hoy por hoy eso ha cambiado".
Sobre la posibilidad de que los UGVs adopten formas humanoides en el futuro, Ayala se muestra abierto: "Es muy probable que para alguna de las funciones en las que se puede utilizar plataformas robóticas adquiera forma de humanoide".
EINSA ya trabaja en el ámbito civil aeroportuario donde "se están haciendo experimentaciones, pues para descargar maletas, por ejemplo, en lo cual tiene mucho sentido que tengan forma de humanoide".
Sobre el estado de la industria española de Defensa, el director general de INSA es claro: "Tenemos soluciones potentes, tenemos empresas muy punteras en determinados nichos y nos hace falta creérnoslo y darlo a conocer. Y es cierto que ahí todo el esfuerzo, pues recae en la mayoría en las propias empresas".
