El fundador de Bridgewater, Ray Dalio, ha repetido en varias ocasiones durante sus intervenciones en Davos que el actual orden monetario mundial, tal y como lo conocemos, está despareciendo.
"El orden monetario mundial se está derrumbando. Cuando digo que se está derrumbando, me refiero a que el dinero FIAT y la deuda ya no son respaldados de la misma manera por los bancos centrales" , señala.
Estos últimos han sido precisamente los que más han diversificado sus activos estadounidenses. Para Dalio, la mayor prueba de ello es que el oro se ha disparado por encima de un 60%, algo que no es común para un metal precioso en opinión del experto.
El fundador de Bridgewater cree que las reglas del juego están volviendo a cambiar en lo que respecta al orden monetario y ha compartido cuál sería su estrategia ante un nuevo escenario
“Estamos viendo una diversificación fuera de Estados Unidos en el último año y hemos visto un cambio en quien mantiene esos activos. Particularmente, vamos a hablar de dinero. Cuando vemos al oro subiendo un 67%, no es un metal precioso que escale a un 67%, está siendo comprado por bancos centrales”.
Si sumamos esto al hecho de que los tenedores de deuda en dólares estadounidenses y Estados Unidos están preocupados por razones geopolíticas, esto se convierte en un gran problema cuando se genera mucha deuda, como sigue haciendo Estados Unidos, en opinión del inversor.
El fundador de Bridgewater ha profundizado en este mensaje a través de sus redes sociales. En concreto, en X, donde señala que, “tanto el orden monetario fiduciario existente, el orden político nacional y el orden geopolítico internacional se están desmoronando”, lo que le hace pensar que estemos casi al “borde de la guerra”.
Lejos de bonos y más oro, la estrategia de Dalio
En un portfolio diversificado, con entre un 5% y 15% de oro como activo refugio, Dalio se mantendría lejos de los bonos. "Me alejaría de los bonos y me inclinaría por el oro, y tendría una cantidad mayor de lo normal de este", señala en una entrevista a la CNBC.
"Nos encontramos en una maravillosa revolución tecnológica en la que habrá nuevas tecnologías que provocarán grandes cambios, por el impacto que tendrán en las empresas que las utilicen. Por eso, quiero que una parte de mi cartera esté dedicada a ellas. Así que estoy en una especie de mezcla de nuevas tecnologías y diversificación con un elemento de oro. Ahí es donde están mis preferencias".