Las primeras semanas de 2026 están siendo testigo de importantes rotaciones en los mercados financieros. La tecnología cede protagonismo a sectores más defensivos con valoraciones más atractivas para los inversores. Según Andrés Pedreño, responsable de ventas para Iberia de Wellington Management, "lo que estamos viendo realmente es bastante rotación en el fondo de mercado, y quizás un cambio de tendencia en el sentido de que todo lo que había tirado los índices hasta hace muy poco está pasando ese relevo a compañías que son un poco más defensivas".
Escucha la entrevista completa en el siguiente podcast de Mercado Abierto:
¿Dónde ven las mejores oportunidades? ¿Y los focos de riesgo? Lo hablamos con Andrés Pedreño, responsable de ventas para Iberia de Wellinton Management.
¿Con qué ojos se mira a la tecnología?
Entre los sectores con mejor comportamiento, Pedreño destaca las petroleras americanas y compañías mineras. En contraste, la tecnología, especialmente el software, está siendo penalizada. ¿Hasta qué punto la inteligencia artificial puede erosionar los márgenes que durante muchos años han gozado compañías de software, como Microsoft y Oracle? Y no solo de software, "porque lo estamos viendo en muchos otros sectores", señala el experto.
Sin embargo, no todo el sector tecnológico está en entredicho. Wellington Management sigue viendo potencial en áreas específicas: "Hay áreas de mercado donde esperamos ver mucho crecimiento, independientemente de ese ruido de mercado que hemos visto a principio de año. Empresas de semiconductores o fabricantes de equipamiento para chips que permiten escalar inteligencia artificial, creemos que van a seguir beneficiándose".
¿Es 2026 el año para emergentes?
Para 2026, Pedreño ve con buenos ojos los mercados emergentes: "Los emergentes, como cualquier otra región que no sea Estados Unidos, se le está prestando mucha más atención que en otros años. Esta tendencia se ve reforzada por la debilidad del dólar y los precios de las materias primas.
En renta fija, el experto recomienda aumentar la duración hacia los 5-6 años, evitando tanto el corto plazo como el muy largo plazo. En cuanto a deuda corporativa, Wellington Management mantiene una posición cautelosa, prefiriendo inversiones de grado de inversión.
Como firma con casi 100 años de historia y más de un billón en activos bajo gestión, Pedreño destaca dos elementos diferenciadores de Wellington Management: la ausencia de un CEO que dictamine el rumbo de los equipos de gestión y su condición de compañía no cotizada. "Esto nos permite invertir a largo plazo y centrarnos en lo único que nos importa: nuestro cliente y poder aportar valor para ellos", concluye.
