La invasión rusa de Ucrania ha transformado radicalmente el panorama energético global, especialmente para Europa, que se ha visto obligada a replantear su estrategia energética tras prescindir del gas ruso. Este cambio de paradigma ha impulsado las energías renovables como la eólica, pero también ha puesto sobre la mesa nuevas amenazas geopolíticas.

Escucha el pódcast completo con el análisis de Federico de la Hoz, experto en temas energéticos Senior Advisor de compañías internacionales; Ignacio Urbasos, experto en Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano y Heikki Willstedt, director de Políticas Energéticas y Cambio Climático de la Asociación Empresarial Eólica.

El papel de la energía eólica como sector clave para la geopolítica del siglo XXI

Análisis con Federico de la Hoz, experto en temas energéticos y senior advisor de compañías internacionales; Ignacio Urbasos, experto en Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano y Heikki Willstedt, director de Políticas Energéticas y Cambio Climático de la Asociación Empresarial Eólica

De la dependencia rusa a la amenaza china

Federico de la Hoz, experto en temas energéticos, advierte del riesgo de cambiar una dependencia por otra. "En este momento, China domina todo el ámbito de la electrificación a nivel mundial, produce prácticamente el 90% de la industria solar, produce el 70% de las baterías y domina el coche eléctrico".

La reacción europea, según el experto, "tiene que ser potenciar recursos autóctonos y potenciar la industria eólica. La industria eólica no va sola; va a requerir redes, mecanismos de flexibilidad, reformas de mercado, integración de renovables, gestión de demanda”.

Para Heikki Willstedt, director de Políticas Energéticas y Cambio Climático de la Asociación Empresarial Eólica, es fundamental "difuminar las fronteras internas europeas. Necesitamos vernos como un bloque realmente unido, que es algo que nos falta”. En su opinión, hay que "pensar en todos los recursos compartidos, mejorar esas redes, esas interconexiones y vernos como un solo mercado energético".

Ignacio Urbasos, experto en energía y cambio climático del Real Instituto Elcano, subraya que "cada megavatio-hora que produce esta fuente de energía es un megavatio-hora de gas que no tenemos que importar". Además, destaca la naturaleza descentralizada de la eólica, que "ayuda a vertebrar el territorio" y ofrece "resiliencia frente a ataques" como los sufridos por Ucrania en su infraestructura energética.

De la Hoz señala que mientras el marco regulatorio europeo "ha dado muchos pasos y está muy bien", falta implementación a nivel nacional. Destaca el caso de Alemania, que "hace el proceso administrativo en 15 meses y el año pasado implantó una barbaridad de eólica", frente a otros países donde "el político tiene más miedo a la oposición".

Un aspecto crucial señalado por Wilstedt es la necesidad de recuperar la minería en Europa: "No podemos pensar que vamos a estar compitiendo con China o con Estados Unidos por los recursos minerales en África o en América Latina. Tenemos que desarrollar nuestra propia minería; sabemos hacer buenas minas".

La politización de las energías renovables

Un obstáculo importante para el desarrollo de la energía eólica en países como España es la instrumentalización política del sector. Wilstedt lamenta que llevamos "25 años con la politización de las tecnologías", donde "lo que dice un partido político sobre una tecnología, es rechazado por la oposición".

De la Hoz también critica esta situación y aboga por "comunicar, explicar y poner sentido" frente a debates políticos estériles, especialmente considerando que la eólica ha demostrado durante más de dos décadas que "funciona, que funciona bien, que se integra".

El factor Estados Unidos en la geopolítica energética

Respecto a las recientes declaraciones de Donald Trump contra la energía eólica, calificándola como "la estafa del siglo", los expertos señalan la contradicción con la realidad del mercado estadounidense. Wilstedt recuerda que "en Estados Unidos se sigue invirtiendo en eólica en estados nada sospechosos como Texas, que tiene más eólica instalada que España" porque "es un buen negocio" que "genera mucha electricidad a un coste barato".

Urbasos advierte de que "los grandes perdedores son los estadounidenses" con estas políticas, ya que están "aumentando el coste de la electricidad para el consumidor final", lo que perjudica su competitividad "en la carrera por la inteligencia artificial" frente a China.

La energía eólica se posiciona como un elemento fundamental en la nueva geopolítica energética, ofreciendo no solo una alternativa sostenible a los combustibles fósiles, sino también una herramienta de independencia estratégica para Europa. El desafío está en superar las barreras políticas internas y desarrollar una estrategia común que permita aprovechar al máximo este recurso autóctono frente a las nuevas dependencias energéticas globales.