La crisis desatada por la intervención militar de Estados Unidos e Israel en Irán y la respuesta de este último ha vuelto a poner el foco en el suministro energético y ha disparado el precio del petróleo y del gas. Esta vulnerabilidad vuelve a ponernos frente al espejo de una realidad incómoda: mientras nuestra economía dependa de los combustibles fósiles, nuestra estabilidad dependerá de la paz en Oriente Medio. Por eso, hablar de electrificación es hacerlo de seguridad nacional y soberanía económica.
Roger Pasola, gerente de regulación y asuntos públicos de SSE, Tomás Romagosa, responsable de regulación de RWE, y Juan de Dios López, director técnico de la Asociación Empresarial Eólica, han analizado el estado actual de la electrificación en España y los desafíos que enfrenta el sector.
Además, han debatido sobre cómo la energía eólica nos protege de los vaivenes internacionales y sobre si España está preparada para acelerar la electrificación y convertir el viento en el combustible de nuestras industrias y hogares
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Análisis con Roger Pasola, gerente de regulación y asuntos públicos de SSE;Tomás Romagosa, responsable de regulación de RWE y Juan de Dios López, director técnico de la Asociación Empresarial Eólica
¿Estamos mejor preparados que en 2022?
"Ya tuvimos un primer aperitivo de lo que podía suponer una disrupción de este estilo cuando ocurrió la invasión rusa de Ucrania y se disparó el precio del gas en Europa", explica Juan de Dios López. "Cuando ya empezábamos a tener cierto respiro, ahora de repente volvemos a tener un zarpazo y un choque con la realidad. Creo que nos queda todavía mucho camino para decir que somos menos vulnerables que antes".
Tomás Romagosa coincide en que "estamos un poco mejor preparados, pero todavía queda camino por recorrer". Según explica, aunque el sector eléctrico ya produce mucha energía con renovables, "en otros usos de energía, en el transporte, en el sector doméstico como la calefacción, en el sector industrial, todavía se depende muchísimo de los combustibles fósiles". Es importante avanzar en la senda de la electrificación para tener la mayor autonomía posible, apunta.
El papel protector de la energía eólica
El sector eólico se presenta como una solución clave para reducir esta dependencia. "Es una energía que se produce de manera autóctona, con un recurso que es propio del país", destaca López. "Además, a día de hoy es la única industria renovable que mantiene prácticamente el 100% de su cadena de valor o de los productos de alto valor añadido dentro del contexto español y del contexto europeo".
La eólica ofrece un "perfil de generación muy constante o relativamente constante a lo largo del día", con una predictibilidad que permite una adecuada planificación energética, según el director técnico de AEE.
Romagosa define la electrificación como "el proceso de reemplazar el uso de combustibles fósiles como el petróleo, el gas natural o el carbón por electricidad en los consumos finales de energía". Este proceso abarca desde hornos industriales que pueden sustituirse por versiones eléctricas, hasta calderas domésticas que pueden reemplazarse por bombas de calor, pasando por la adopción masiva del vehículo eléctrico.
El cuello de botella: acceso a la red
A pesar de las señales positivas, la electrificación enfrenta obstáculos significativos. Pasola revela una paradoja preocupante: "Estamos ahora en unos 40 gigavatios más o menos de demanda pico. En 2007 tuvimos el pico de demanda en unos 44 gigavatios, y por lo tanto a día de hoy por las redes pasan menos electrones que hace casi 20 años".
Aunque existen "40 gigavatios de solicitudes de permisos de acceso para la demanda concedidos", estos permisos "no se están materializando en proyectos concretos". El problema radica en que "donde tienes la necesidad, la red dice que no tiene más capacidad para dar un permiso".
Romagosa señala que existe un problema de acceso y de conexión e identifica los concursos de demanda como un mecanismo clave pero insuficientemente utilizado: "Hay 79 nudos de la red de transporte reservados para concursos de acceso de demanda y de esos 79 solo se han convocado ocho. Quedan todavía 71 nudos con gente que se quiere conectar a ellos en la lista de espera" y eso está retrasando las inversiones.
Un enfoque integral desde la AEE
La Asociación Empresarial Eólica ha creado un grupo de trabajo específico para abordar la electrificación desde una perspectiva de sistema. López identifica seis retos fundamentales: el industrial y productivo, la arquitectura y edificación, la movilidad y transporte, los desafíos técnicos y de red, el aspecto económico-financiero, y la sostenibilidad medioambiental.
La importancia de la fiscalidad
Romagosa destaca un factor crucial para el éxito de la electrificación: la fiscalidad. Aunque España tiene "unos precios de la electricidad más bajos de la Europa continental", la electricidad sigue siendo cara "no porque los productores la produzcamos a un precio caro, sino por los impuestos".
Específicamente menciona el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), que grava con un 7% la electricidad generada. "Ese impuesto se creó hace unos años para solucionar el problema del déficit del sistema eléctrico, pero hoy en día ya hay superávit", argumenta, señalando que países como Portugal ya lo han eliminado.
