La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en el motor presente de la transición energética. Con el objetivo de liderar esta transformación, la Asociación Empresarial Eólica (AEE) ha anunciado el lanzamiento de su Laboratorio de Inteligencia Artificial Eólico, un hub de conocimiento diseñado para que empresas, desarrolladores y tecnólogos colaboren en la aplicación práctica de algoritmos en toda la cadena de valor del viento.
Un espacio para la acción conjunta
El laboratorio no nace solo para teorizar, sino para aplicar. Según José Manuel Melendi, responsable de Innovación de la AEE, se busca una estrategia participativa: "Queremos trabajar con las empresas para extraer toda la actualidad en IA aplicada al sector eólico. Es una nueva estrategia para trabajar conjuntamente; o estás en la inteligencia artificial, o no estarás".
Escucha el programa completo en el que presentamos este iniciativa con Álvaro Romero, director técnico del Instituto de Ingeniería del Conocimiento; José Manuel Melendi, responsable de Innovación, Normalización y Proyectos en la Asociación Empresarial Eólica e Íñigo Luna, responsable de Tecnología e Innovación para el O&M en Naturgy Renovables:
Análisis con Álvaro Romero, director técnico del Instituto de Ingeniería del Conocimiento; José Manuel Melendi, responsable de Innovación, Normalización y Proyectos en la Asociación Empresarial Eólica e Íñigo Luna, responsable de Tecnología e Innovación para el O&M en Naturgy Renovables
¿Dónde impacta la IA en los parques eólicos?
Desde el diseño inicial hasta el desmantelamiento o la economía circular, la IA tiene un papel en cada fase. Íñigo Luna, responsable de Innovación en Naturgy Renovables, destaca que estas herramientas permiten una agilidad inédita ante escenarios cambiantes:
"La IA nos permite conocer con mucha precisión cómo se comportan las máquinas, su fatiga acumulada y anticiparnos a problemas. Está metida en toda la cadena de valor, incluso para analizar escenarios de economía circular y ver qué pasará después del proyecto".
Por su parte, Álvaro Romero, director técnico del Instituto de Ingeniería del Conocimiento, señala la importancia de la IA en la gestión de mercados y la meteorología: "Cuanto más nos acerquemos al mercado de tiempo real, más difícil será que un humano solo pueda poner ofertas. Ahí los sistemas de optimización son fundamentales".
Desafíos: El dato, la seguridad y el empleo
A pesar del optimismo, los expertos coinciden en que existen retos críticos:
- La calidad del dato: "Si metemos basura en los modelos, los modelos sacarán basura", advierte Romero, subrayando que la creación de espacios de datos comunes (especialmente en meteorología) beneficiará a todo el sector.
- Ciberseguridad: Íñigo Luna hace un llamamiento a la tranquilidad, explicando que el acceso a los datos debe ir siempre acompañado de un refuerzo de la seguridad. "Hay que securizar muy bien todas las acciones que se ponen en marcha".
- El futuro del empleo: En el debate sobre la sustitución de trabajadores, la conclusión fue unánime: la IA eliminará tareas repetitivas o peligrosas (como ciertas inspecciones en altura), pero potenciará la creatividad y la curiosidad humana. "La formación tiene que ser continua; el modelo de estudiar un grado y no volver a formarse en la vida ya pasó a mejor vida", señala Romero.
Mirando al futuro
El objetivo del Laboratorio de IA a un año vista es ambicioso: obtener un mapeo tecnológico completo de las aplicaciones y empresas que lideran esta tecnología en España. Aunque inicialmente está enfocado a los socios de la AEE, desde la asociación no descartan abrir esta iniciativa a todo el sector renovable para consolidar a España como un referente en energía inteligente.
