La tecnológica IBM ha reconocido públicamente su dificultad para adaptarse a la rápida transformación del gasto corporativo, el cual se ha desplazado desde el desarrollo de software tradicional hacia la adquisición de infraestructura física para centros de datos. Este desajuste provocará una notable reducción en sus beneficios correspondientes al segundo trimestre, lo que supone la señal más evidente hasta la fecha del elevado coste financiero que está imponiendo la era de la inteligencia artificial.

Vistazo al valor y otros protagonistas del día en Wall Street con Celso Otero, gestor de fondos de Renta 4:

Protagonistas del día en Wall Street

El IPC de EEUU se presenta como el gran dato macro de la jornada, con vistazo a los resultados de la banca: JPMorgan, Bank of America, Goldman Sachs, Wells Fargo y Citigroup. Con Celso Otero, gestor de fondos de Renta 4.

Como consecuencia de este anuncio, las acciones de IBM (

El impacto de la escasez de hardware

Esta advertencia refleja cómo la urgencia de las empresas por asegurar procesadores, servidores y componentes de red —bienes actualmente muy escasos— está absorbiendo presupuestos que antes se destinaban a otras tecnologías. Esta tendencia incrementa la presión sobre una industria del software que ya se encontraba debilitada debido al auge de herramientas de IA capaces de automatizar tareas y escribir código informático.

"Durante las últimas semanas de junio, observamos cómo nuestros clientes redirigían de forma repentina sus inversiones de capital trimestrales hacia la compra de servidores, almacenamiento y memoria, buscando asegurar equipos ante las inminentes subidas de precios", explicó el director ejecutivo de la compañía, Arvind Krishna, en un comunicado dirigido a los inversores.

Krishna admitió que, aunque en IBM contemplaban ciertas dificultades en la cadena de suministro, no previeron la enorme dimensión que alcanzaría esta reconfiguración de las prioridades de inversión, lo que impidió concretar "numerosos acuerdos de gran envergadura" que ya daban por cerrados.

Los focos de debilidad: Mainframes y Ciberseguridad

La compañía detalló que el menor rendimiento se concentró principalmente en su división de ordenadores centrales (mainframes), equipos de alta potencia esenciales para el procesamiento diario de transacciones a gran escala en sectores críticos como la banca y las aerolíneas.

Asimismo, IBM identificó que el gasto corporativo se está desviando de manera prioritaria hacia la ciberseguridad, espoleado por la sofisticación de los métodos de hackeo basados en inteligencia artificial.

Un factor determinante este año ha sido el lanzamiento del avanzado modelo Mythos de Anthropic, que ha alertado al entorno empresarial por su capacidad para detectar brechas en el software y vulnerar sistemas de cifrado convencionales, forzando a las compañías a blindar de inmediato sus infraestructuras digitales.