El debate sobre si estamos ante el pinchazo de la burbuja de la inteligencia artificial o simplemente ante una oportunidad de compra domina las conversaciones en los mercados financieros. Eduardo Bolinches, analista de Invertia-El Español, se inclina claramente por la segunda opción y argumenta que "no hay pinchazo de burbuja simplemente porque no hay burbuja todavía".
El experto establece importantes diferencias con la crisis del puntocom de los años 2000. Aunque reconoce que los múltiplos actuales son igualmente elevados, señala una distinción fundamental: entonces las empresas perdían dinero, mientras que ahora están generando beneficios.
Sin embargo, Bolinches admite que se están observando subidas con "muchísima pendiente" en los últimos meses, algunas de ellas potencialmente artificiales debido a compras conjuntas y cruzadas entre empresas, donde se intercambian participaciones accionariales a cambio de compras de productos como chips.
La decisión de la Fed: el verdadero punto de inflexión
Para Bolinches, la semana realmente comienza el miércoles por la tarde con la decisión sobre tipos de interés de la Reserva Federal.
El mercado tiene una posición clara: estadísticamente existe un 87% de probabilidad de que haya una subida de tipos de interés hasta el 4%. Sin embargo, el analista introduce un elemento de incertidumbre crucial: "realmente no conocemos a Kevin Ward", refiriéndose al nuevo presidente de la Fed.
Esta incógnita abre la puerta a una posible sorpresa. Como explica Bolinches recordando sus años universitarios: "cuando escuchas un 88% significa que hay un 22% de que ocurra otra cosa". Una decisión de no subir tipos sería extremadamente positiva para el mercado, provocando un fuerte tirón al alza y debilitando el dólar, lo que beneficiaría a las materias primas.
El dólar fuerte y su impacto en los mercados
Actualmente, el mercado está experimentando un dólar fuerte que está presionando a la baja las materias primas, con la notable excepción del sector energético, particularmente el petróleo, por motivos geopolíticos evidentes. Incluso el oro está cayendo bajo esta presión, lo que preocupa especialmente a Bolinches dado su seguimiento de este activo.
Las señales que interpreta el mercado apuntan mayoritariamente hacia la subida de tipos. El Russell 2000, índice de pequeña y mediana capitalización que actúa como termómetro por su sensibilidad a los tipos de interés, "está técnicamente feo" según el analista.
Todo esto refuerza la probabilidad de que la Fed suba tipos hasta el 4%, aunque Bolinches mantiene su reserva sobre esta certeza hasta conocer mejor al nuevo presidente de la institución.
Análisis técnico del oro: señales de debilidad
El comportamiento del oro preocupa a Bolinches en el corto plazo debido a la formación de una figura bajista de hombro-cabeza-hombro. Aunque reconoce que es "muy pequeñito" y puede tener "una fiabilidad muy muy baja", la estructura está completa.
El nivel crítico se sitúa en los 3.218 dólares: "No hay cierres por debajo de 3.322 dólares. Certificaría el primer cierre en vela diaria por debajo de su línea clavicular y por lo tanto trae de confirmarse mañana consecuencias bastante negativas".
El escenario técnico contempla un probable pullback, un intento de reconquistar los 3.218 dólares. Si este intento fracasa y se pierden los 3.253 dólares, el precio objetivo de caída se situaría en torno a los 3.030 dólares aproximadamente. Esto representaría una devolución de la totalidad de lo subido desde el inicio de agosto, aunque Bolinches relativiza: "tampoco es ningún drama".
Este comportamiento técnico negativo del oro se enmarca en el contexto más amplio de un dólar fuerte que perjudica a todas las materias primas y metales preciosos, especialmente en un escenario de subida de tipos de interés en el corto plazo.
Perspectiva de largo plazo: consolidación en zona alta
A pesar de las señales bajistas en el corto plazo, Bolinches ofrece una perspectiva más optimista cuando se observa el gráfico mensual del oro.
El metal precioso arrancó en 1.840 dólares en octubre de 2023 y se ha plantado por encima de los 5.000 dólares, lo que representa una subida brutal. En este contexto, lo que estamos viendo son correcciones y, según el analista, "quizás me atrevería a decir que consolidación en la parte alta".
Por tanto, aunque reconoce una alta probabilidad de ver al oro "juguetear con perder los 4.000 dólares" en el corto plazo, especialmente con una subida de tipos de interés por medio y un dólar fuerte, la situación no es alarmante desde una perspectiva de medio y largo plazo. El oro estaría simplemente consolidando ganancias significativas en niveles elevados, un comportamiento normal tras una subida tan pronunciada.
En conclusión, el mercado se encuentra en un momento de máxima expectación ante la decisión de la Reserva Federal del próximo miércoles, que marcará el rumbo no solo de los tipos de interés sino también del dólar y, por extensión, de las materias primas y metales preciosos.
Mientras tanto, la supuesta burbuja de la inteligencia artificial parece, según Bolinches, más una narrativa prematura que una realidad inminente, diferenciándose claramente de episodios históricos como el puntocom por la solidez de los fundamentales empresariales actuales.