Este martes, el Senado de Estados Unidos tiene previsto votar la esperada CLARITY Act, una norma que podría impulsar la entrada de dinero en el mercado de las criptomonedas al reducir la incertidumbre regulatoria, una de las principales barreras para los inversores institucionales.
La ley aclara qué organismo supervisará cada tipo de activo: la SEC mantendría la competencia sobre los títulos/valores digitales (securities), mientras que la CFTC asumiría la supervisión de las materias primas digitales. Así, criptomonedas como Bitcoin y Ethereum quedarían consolidadas legalmente como commodities y fuera del control de la SEC.
El principal escollo es político. Los republicanos necesitan el apoyo de los demócratas, que han planteado 126 cambios sustanciales en un borrador publicado este domingo. Entre sus demandas están mayores garantías contra el blanqueo de capitales y la financiación ilícita, más protección al consumidor y mecanismos para evitar que proyectos que en realidad están controlados por una entidad se presenten como DeFi descentralizadas.
El tiempo también juega en contra: con las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, la ley dispone de pocas semanas para salir adelante y existe el riesgo de que vuelva a quedar en el limbo.