Los desarrolladores de la inteligencia artificial piden “parar”. No de forma definitiva, sino una pausa para poder garantizar la seguridad en torno al futuro de la IA. Desde el creador de Claude a ChatGPT o la propia China, todos parecen estar de acuerdo en la necesidad de “pisar el freno” para evitar un mal mayor.

El cambio "gestado" este verano

El elemento que ha cambiado, según el manifiesto publicado este fin de semana por el creador de Claude, Dario Amodei, es que la propia IA empieza a participar en la construcción de sistemas de IA más avanzados.

Un punto de inflexión que se habría producido desde este verano con una aceleración importante.El creador de Claude calcula que, si el ritmo actual de avance para la IA continúa, en 6-12 meses un enjambre de agentes de IA podría llegar a controlar gran parte de Internet, mediante redes de bots capaces de actuar autónomamente.

No habla de una IA consciente, sino de sistemas que pueden coordinarse, ejecutar tareas, atacar sistemas informáticos y actuar con mucha mayor autonomía. El daño potencial, según su estimación, podría alcanzar cientos de miles de millones de dólares.

El mundo entero se alinea para "pausar" la IA

China, por su parte, parece estar apostando por contener esta evolución desenfrenada de la IA. El ministro de Seguridad del país pidió este domingo construir una barrera de seguridad por los riesgos políticos y sociales que puede entrañar. Una petición a la que se suman gobiernos europeos como el de Francia, Italia- que ha ido un paso más allá con una ley nacional integral que regula el uso de la IA en ámbitos como la sanidad, la educación o las deepfakes, y el de España.

Hoy mismo, el ministro para la Transformación Digital, Óscar López ha señalado que España es el “número uno” en regulación a nivel mundial para esta tecnología, de la que ha dicho también, podemos obtener muchos beneficios.

La cifra que estiman los expertos para que la IA sea rentable

Pero ¿cuál es el coste real para que todo esto valga la pena? Según la gestora de inversión Schroders, nada más y nada menos, que 5,4 billones de dólares al año. Esta es la cantidad que sería necesaria para justificar el despliegue de infraestructuras previsto hasta 2030 alrededor de la IA, que se calcula en 9 billones de inversión acumulada solo en centros de datos de IA.