En el caso de la costa mediterránea, crece un 2,8%, aunque los precios han caído de media un 48% durante la crisis. Por su parte, en las capitales y grandes ciudades repuntan un 0,2%. En Baleares y Canarias el valor mejora un 0.2% y un 0.9% respectivamente.
Excepto en el litoral mediterráneo, la evolución en términos interanuales sigue en negativo en la mayoría de las zonas. En tres de las cinco zonas analizadas la evolución es positiva en los siete primeros meses del año.
En lo que va de año, este índice se mantiene estable, con una ligera caída del 0.5% respecto a julio de 2014.