El diario confía en que la incertidumbre política actual en el país no tendrá efecto en el corto plazo, aunque señala que las consecuencias quizá sólo se aprecien con claridad cuando el BCE deje de comprar bonos.
No obstante, el rotativo expresa su confianza en que en el corto plazo, aunque alguna inversiones y gastos se queden a la espera de cara a la evolución de los acontecimientos políticos, España no sufrirá consecuencias significativas. A este respecto, además del apoyo procedente del BCE, el diario subraya que "España no es Grecia" y ninguno d elos cuatro principales partidos pretende repudiar las obligaciones de la deuda soberana, señalando que, "incluso Podemos moderó su discurso antes de las elecciones". Asimismo, 'The Wall Street Journal' destaca la mejora de los balances de los bancos españoles, así como la competitividad recuperada por España tras superar "la peor parte de una dolorosa devaluación interna" acometida mediante una "brutal" reducción de los costes laborales.