El mercado laboral español muestra señales de debilidad en el tercer trimestre, según el análisis de Valentín Bote, director de Randstad Research, sobre los datos de la Encuesta de Población Activa publicados por el Instituto Nacional de Estadística. España registra 73.600 ocupados adicionales en el tercer trimestre, una cifra significativamente inferior a los 118.000 del mismo periodo del año anterior. Sin embargo, la totalidad del crecimiento del empleo se concentra en el sector público, que aumenta en casi 90.000 personas, mientras el empleo privado cae en 16.000.
En términos anuales, el empleo público crece a un ritmo del 5,8%, elevándose por encima de los 3,7 millones de ocupados, frente al 1,4% del sector privado. Esta divergencia marca una tendencia preocupante en la estructura del mercado laboral español.
La industria destruye 54.400 empleos, mientras que agricultura y construcción pierden entre 50.000 y 58.000 puestos cada una. Solo el sector servicios impulsa el crecimiento, principalmente en educación y hostelería, aunque esta última ya muestra desaceleración.
Aquí tienes todo el análisis que nos ha dejado Valentín Bote, director de Randstad Research
Valentín Bote, director de Randstad Research, destaca que la EPA del tercer trimestre revela un mercado laboral con señales de debilidad y dependencia pública
La EPA, la Encuesta de Población Activa, del tercer trimestre deja un verano de contrastes en el mercado laboral. El paro sube en 95.900 personas, su mayor alza en este periodo desde 2020, mientras que la ocupación aumenta en 73.600 puestos de trabajo. El empleo marca así un nuevo máximo histórico de 22.852.600 ocupados. Hay 2.591.200 parados y la tasa de paro se eleva al 10,18%, tres décimas más que en el segundo trimestre.
La clave está en la población activa. Crece en 169.500 personas respecto al segundo trimestre, hasta un récord de 25.443.800. La tasa de actividad repuntó dos décimas, hasta el 59,5%. Es decir, se incorporaron al mercado laboral más personas de las que lograron empleo. La ocupación (+0,3%) tuvo su menor incremento en un tercer trimestre desde 2019.
Crece el empleo extranjero
Todo el aumento del empleo se debió a la población extranjera, tras el proceso de regularización extraordinario. Los ocupados extranjeros crecieron en 75.400 (+2%), mientras que entre los españoles hubo 1.800 empleos menos. Por sectores, el incremento se concentró en el sector público, con 89.900 nuevos puestos, frente al retroceso de 16.300 empleos en el privado. Algunos análisis advierten de que parte de los regularizados podría haber trabajado antes del proceso, lo que matiza la lectura de las cifras.
El dato llega tras un segundo trimestre muy favorable, con una tasa del 9,87% y 486.000 ocupados más, por lo que el repunte de ahora se produce desde un nivel muy bajo. En términos interanuales, la situación mejora: hace un año la tasa era del 10,45%, con 2.613.200 parados. Por eso el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa destaca que el 10,18% es la tasa más baja en un tercer trimestre desde 2007.
La EPA confirma así un mercado laboral en máximos de empleo y de población activa. El paro sube porque la fuerza laboral crece más rápido que el empleo, y la inmigración regularizada es el principal motor de ese crecimiento.