De esta forma los relojeros suizos dan el salto al mercado de los smartwatch. Así marcan la diferencia con otras empresas relojeras como Swatch, que se niega a lanzarse a este sector. Su director ejecutivo Nick Hayek asegura que la empresa no va a producir móviles para la muñeca. Se trata de un mercado en el que la tecnología y la moda se unen. Ya lo hemos visto en el caso de Apple y sus múltiples modelos que van desde la versión deportiva por unos 350 dólares hasta la versión de lujo que llega a los 17.000 dólares. Algo de lo que el Vicepresidente Corporativo de Intel Michael Bell también se da cuenta:
Habrá que esperar a que ambos relojes lleguen al mercado, será entonces el tiempo el que diga quien gana esta batalla.