Todas estas medidas están tomadas de manera firme contra las sanciones de Trump, pero algunas empresas, sobre todo las que tienen presencia en Estados Unidos, se muestran más temerosas.
El presidente americano avisaba que las entidades que no cancelen negocios con Irán sufrirán consecuencias. Trump hizo una oferta a Irán tras activar ayer las sanciones. Reiteró que está "abierto" a alcanzar un nuevo acuerdo "más amplio" con Irán, que no se limite a su programa nuclear, que englobe todas las actividades malignas del país. La respuesta del presidente de Irán, Hasan Rouhani, fue contundente: "Trump y su gobierno son los que han rechazado las negociaciones y le han dado la espalda a la diplomacia."
Estados Unidos planea nuevas sanciones más dañinas para el petróleo iraní en noviembre, pero la estrategia tiene puntos débiles, por la negativa de Europa y China a parar sus negocios con Irán. Las medidas que ayer entraron en vigor afectan a la venta de automóviles y varios productos iraníes como las alfombras. Además, prohíben a Irán el comercio de oro y otros metales y el uso de dólares estadounidenses.