Las actuales negociaciones parte de una base: "Reino Unido se va de la UE, no de Europa. Por lo que no va a romper lazos comerciales", ha comentado durante un desayuno en Madrid para conocer a su homóloga española, María Luisa Poncela.
El ministro ha insistido en el liderazgo que deben asumir la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el G20 para “establecer un comercio mundial más liberalizado”.
Asimismo, se ha mostrado “seguro” de que el Gobierno británico será capaz de brindar a la City de Londres el “apoyo necesario” para que “siga siendo un nodo financiero mundial” gracias a todas las ventajas que ofrece para operar hacia el Este y el Oeste y la infraestructura desarrollada en la capital del país.
Por su parte, el consejero delegado de Ferrovial, Íñigo Meirás, cree que las negociaciones para el proceso de salida no afectarán a las empresas españolas con intereses allí: “Obviamente no podemos ignorar el escenario que supone el brexit pero a pesar del impacto inicial, nosotros confiamos en que ambas partes, el Gobierno británico y la UE darán los mejores pasos para preservar el negocio empresarial en este contexto”, ha comentado.