Jensen asegura que "el presupuesto para 2017 contiene medidas dirigidas a contrarrestar el desempleo en las regiones e industrias más afectadas por la caída de los precios del petróleo", una disminución cifrada en 225.600 millones de coronas, equivalente al 7,9 por ciento del PIB de la Noruega continental.
Por lo tanto, este desequilibrio presupuestario se corregirá a través de la retirada de líquido del fondo soberano nacional, lo que evitaría un posible efecto negativo en la posición fiscal del país provocado por las caídas del precio del barril de crudo.
Las cuentas del próximo ejercicio también contemplarán recortes en la carga tributaria a empresas y particulares debido al aumento de las tasas medioambientales. Además, esta bajada de impuestos prevé un ahorro adicional acumulado de alrededor de los 311 millones de euros en la economía del país.