Algunos expertos consideran que "es cuestión de tiempo que haya un nuevo gobierno", algo que hará que "muchos inversores" se alejen de la Bolsa española "hasta que vean más clara la situación", según explica desde Selfbank, Felipe López Gálvez.
Para la Bolsa, la incertidumbre política se traduce en incertidumbre regulatoria, de manera que las eléctricas y la banca mediana podrían ser los sectores más sensibles.
Otras voces apuntan a que la incertidumbre política afectará especialmente a los valores con más peso en el índice. “nos encontramos un panorama que es nada positivo a corto plazo", dicen otros analistas, quienes consideran necesario "vigilar" el nivel de los 9.814 puntos, que fue el cierre del pasado 24 de abril, el soporte más cercano a las cotas que alcanza hoy. "Un cierre diario por debajo de esos niveles podría aumentar considerablemente las probabilidades de mayores caídas para el selectivo".