Por administraciones, la mayor parte de la deuda se concentra en la Administración Central, supone el 88,3% del PIB. Tras ella, las comunidades autónomas que suman el 24,3%. La situación más saneada es la de los ayuntamientos con una deuda que se reduce cada trimestre, y que supone ahora el 3,2% del PIB.
El endeudamiento público no ha hecho más que crecer durante la crisis económica: el culpable, el alto nivel de déficit. Ha pasado de sumar 383.800 millones en 2007 a cerrar 2015 por encima del billón de euros.