El Banco de España ha presentado sus proyecciones macroeconómicas de la economía española para el período 2020-2022, que recogen una caída del PIB sin precedentes en el segundo trimestre. Además el PIB puede llegar a caer un 11,6% este año según el Banco de España.

Y es que el regulador señala que la pandemia de covid-19 ha dado lugar a un elevado grado de incertidumbre acerca de las perspectivas tanto de la economía española como de la del área del euro y que estas previsiones podrían cambiar.

Es por eso que el Banco de España incluye dos posibles escenarios: Uno en el que se da una recuperación temprana, que contempla que los agentes económicos se han adaptado a la situación y han conseguido recuperar la actividad económica.

También contempla algún rebrote de la enfermedad pero sin tener que llevar a cabo medidas de contención. Y además las medidas de política económica evitan la destrucción de empresas. En ese escenario, el PIB se reduciría un 9% este año, y se recuperaría un 7,7% el año que viene y un 2,4% en 2022.

En cambio en el escenario más adverso, contempla que el posible aprendizaje de los agentes apenas hace aumentar la actividad, de modo que las pérdidas siguen el patrón de las dos últimas semanas de marzo.

Se darían nuevos brotes que llevarían a una caída de la actividad económica y se baraja que las medidas económicas adoptadas no sean tan efectivas, que no están funcionando tan bien. En ese caso, se prevé una caída del 11,6% este año, seguida por una subida del 9,1% el que viene y del 2,1% en 2022.

Además el regulador ha presentado previsiones para el segundo trimestre, también en base a esos dos escenarios. En el más positivo, el PIB caerá un 16% y en el más adverso, el recorte será del 21,8%.

Quizás lo más destacado es que según explican desde el Banco de España, es posible que si la situación empeora, la caída sea mayor a ese 21,8%, pero no es factible que, por mucho que mejor, la reducción sea inferior al 16% que contempla en escenario más positivo.

Previsiones Banco de España (fuente: informe oficial Banco de España)

Pero también baraja un tercer escenario de riesgo, que contempla la posibilidad de rebrotes de la pandemia, lo que conllevaría medidas de contención más restrictivas, con un impacto económico y financiero más adverso.

Eso a su vez tendría efectos en la capacidad productiva y se producirían problemas de liquidez y solvencia en hogares y empresas.

En ese caso, el PIB sufriría un recorte del 15,1% este año y la recuperación sería menor el que viene, hasta el 6,9% y subiría al 4% en 2022.

Si se llega a ese punto, el Banco de España también estima que se adoptarían políticas fiscales más expansivas de lo previsto, lo que implicaría un cierto riesgo al alza.

Además considera que la eventual aprobación del plan de recuperación de la CE (“Next Generation EU”) tendría implicaciones positivas, sobre todo en la parte final del horizonte de proyección.

Evolución hasta ahora

En el primer trimestre, se ha registrado una caída del PIB del 5,2%, se ha desplomado especialmente el consumo interno y la inversión en vivienda. Pero a pesar de la fuerte caída de los indicadores, se ve ya una estabilización e leve recuperación en mayo.

También la afiliación a la Seguridad Social mostró un aumento modesto en mayo, después de los fuertes descensos observados desde mediados de marzo. El repunte en mayo se ha producido, sobre todo, en algunas actividades como la construcción muy afectadas por las caídas previas.

En mayo, descendió ligeramente el porcentaje de asalariados en ERTE, aunque aún superan el 20% del empleo, con casi tres millones de trabajadores afectados.

Además 1,4 millones de autónomos recibieron la prestación por cese de actividad. La recuperación de la afiliación y la salida de trabajadores de los ERTE es algo mayor en las provincias en fase de desescalada más avanzada.

En cuanto al empleo, el aumento del paro se verá contenido por el uso de ERTE, aunque esto no evitará que la tasa de paro repunte hasta valores entre el 18% y casi el 20% este año.