La industria tecnológica podría enfrentarse a un difícil 2016 debido a la desaceleración económica en China y la depreciación de la moneda en mercados emergentes, como Brasil o Rusia. Estos factores reducen las ventas de productos electrónicos y Samsung empieza a sufrir las consecuencias.
La compañía coreana posiblemente aumenta las ventas en un 0,5%, según un documento presentado por Samsung en el que no aporta más detalles.
Estas cifras no gustan al mercado y la compañía tocó ayer un mínimo de tres meses. Los riesgos bajistas para los inversores y algunas corredurías anticipaban la caída de las utilidades hasta los 6 billones de won (más de 4.600 millones de euros).
El consejero delegado de Samsung, Kwon Oh-hyun, adelantó el lunes que sufrirían tiempos difíciles como consecuencia del débil crecimiento de la economía mundial.