CaixaBank consigue un beneficio atribuido hasta septiembre de 1.768 millones de euros, un 18,8% más que en los nueve primeros meses de 2017.

Según la nota de la entidad a la CNMV el incremento se debe al comportamiento de los ingresos bancarios, la mayor aportación del BPI, la reducción de las dotaciones y, también, la contención de costes.

También destaca la entidad otras partidas relacionadas con el negocio bancario como es el  margen de intereses que sube un 3,4 %, hasta los 3.671 millones. Además, sube el margen bruto por encima del 6% y las comisiones netas crecen un 3,8 %, hasta 1.938 millones. Por otra parte, los ingresos de su división de seguros aumentaron algo más de un 18 %, a 419 millones de euros.

Balance de Caixabank a 30 de septiembre de 2018

El grupo alcanza una ratio de capital Tier 1 fully loaded del 11,4% a 30 de septiembre. La ratio de morosidad se reduce hasta el 5,1%, y los saldos dudosos descienden hasta los 12.116 millones.

En el tercer trimestre, el beneficio neto se situó en 470 millones de euros, un 20% menos, pero por encima de los 213 estimados por la media de los analistas. El margen bruto del trimestre se reduce un 6% debido a menores ingresos de participadas. 

Participaciones

En su comunicación a la CNMV advierte de que la cuenta de resultados del tercer trimestre incluye un resultado negativo de 453 millones de euros derivado del acuerdo de venta de la participación del 9,36 % que CaixaBank tenía en Repsol.

Respecto a la contribución del portugués, BPI asciende a 168 millones, frente a los 59 millones en los nueve primeros meses de 2017, y si se tiene en cuenta la aportación de las participadas de la entidad lusa, la contribución total roza los 400 millones.

Caixabank prevé que la venta de Servihabitat a una compañía de nueva creación propiedad en un 80% de Lone Star y en un 20% de CaixaBank tendrá un impacto neutro en la cuenta de resultados.

Cartera de Caixabank