Además, Airbus logró 688 nuevos pedidos en 2016, superando las estimaciones del mercado e incluso las previsiones mejoradas que arrojaron a finales de 2016 (cuando pusieron el objetivo en 670 aeronaves). Desde la compañía gala prefieren ser prudentes y descartan que 2017 vuelva a ser un año récord, aunque confían en que la cifra no baje de los 650 aviones.
Respecto a las entregas realizadas en 2016, la compañía logra desbancar a su principal rival, Boeing, al lograr 731 nuevos encargos.
En todo caso, los datos combinados de ambas entidades reflejan la completa recuperación del sector hasta periodos previos a la crisis, logrando su mejor año desde el pasado 2009.