El diseño y la tecnología ya no son mundos paralelos, así lo explica Pepe Marqués, decano de la Facultad de Tecnología de la Universidad de Diseño y Tecnología (UDIT), en una conversación en Cibercotizante que revela cómo se están formando los profesionales que definirán la próxima década.

UDIT: una universidad “atípica” para un mundo que cambia rápido

Marqués lo resume con claridad: “UDIT es la típica universidad… atípica.”
Lo es porque conecta dos universos que antes parecían distantes: el diseño y la tecnología. Y lo hace con una visión profundamente práctica y orientada al mercado laboral.


Cibercotizante

“Es una universidad pequeña porque queremos ser pequeños… no queremos perder nuestro ADN.” Ese ADN se basa en la agilidad, la cercanía y la capacidad de adaptarse a un entorno donde las profesiones cambian a la velocidad de la innovación. Además, UDIT presume de un rasgo diferencial:
“Algo más del 85% de nuestros docentes son profesionales en activo.”
Es decir, quienes enseñan son quienes están hoy resolviendo problemas reales en empresas reales.

Diseño + tecnología: una combinación que ya es imprescindible

El decano lo ejemplifica con un caso llamativo: “El diseño de moda cada vez más está totalmente relacionado con la tecnología… existen los textiles inteligentes.” Una camiseta capaz de medir constantes vitales, un tejido que se adapta al clima o un accesorio que integra sensores: el diseño ya no es solo estética, es ingeniería aplicada a la vida cotidiana.

Y lo mismo ocurre con la robótica, donde UDIT trabaja desde una perspectiva humanista: “Diseñar un robot no es solo que quede bonito… es hacer que no genere miedo, sino aceptación.” Ese enfoque —que combina psicología, interacción, estética y tecnología— es el que define la nueva generación de profesionales.

Aprender haciendo: la metodología que prepara para el mundo real

UDIT apuesta por una formación basada en proyectos, retos y práctica constante.
“La mejor manera de aprender es haciendo… y la mejor manera de hacer es hacer lo que se van a encontrar en el mundo profesional.”

Pepe Marqués: "No hay IA que pueda sustituir la capacidad humana de entender al usuario"

Los estudiantes trabajan con empresas desde el primer momento, enfrentándose a problemas reales, equivocándose, corrigiendo y volviendo a intentar.
“Lanzamos a nuestros estudiantes a enfrentarse a retos… crear, probar, equivocarse, corregirse.” Es una pedagogía que forma criterio, autonomía y capacidad de adaptación: las habilidades más demandadas en la economía digital.

Profesiones del futuro: no son títulos, son competencias

Marqués rompe un paradigma clásico: “Prefiero no hablar de profesiones del futuro… lo importante no es lo que eres, es lo que sabes hacer.” Ya no basta con decir “soy ingeniero” o “soy diseñador”. El mercado busca personas capaces de navegar entre disciplinas, combinar creatividad con tecnología y aportar valor desde múltiples ángulos y sobre todo, busca habilidades humanas: “La habilidad de comunicar, negociar, empatizar… ha sido el gran olvidado de la universidad.” UDIT las integra en su modelo formativo porque serán decisivas en un mundo donde la IA automatiza tareas, pero no emociones.

IA y creatividad: aliados, no enemigos

El decano desmonta un miedo frecuente: “La IA no viene a destruir, viene a apoyar, a catalizar, a acelerar.” Un diseñador no será sustituido por una herramienta generativa, porque: “No hay IA que pueda sustituir la capacidad humana de entender al usuario, darle propósito y sentido a un diseño.” La IA hará más rápido lo repetitivo, pero lo esencial seguirá siendo humano.

Sostenibilidad: no una asignatura, sino una cultura

UDIT integra la sostenibilidad en cada proyecto, en cada asignatura, en cada decisión. “La sostenibilidad no es una asignatura… es una forma de ver las cosas.” El ejemplo es brillante: “Nuestros estudiantes transformaron naranjas caídas en la calle, en un textil con el que produjeron abanicos” y eso es economía circular aplicada, creatividad real y diseño con impacto social.

Un mensaje final para quienes quieren dedicarse al diseño y la tecnología

Marqués lo resume con una frase que debería estar en la puerta de cualquier facultad: “Lo importante no es lo que eres, es lo que sabes hacer” y en un mundo donde la tecnología cambia cada día, la curiosidad, la creatividad y la capacidad de aprender serán las herramientas más valiosas.