Esta venta se produce poco después de que las autoridades estadounidenses impusiesen de forma preliminar unos aranceles aduaneros punitivos del 300% a los aviones C series de Bombardier. Esta medida fue adoptada por Washington a petición de Boeing que considera que Bombardier está siendo subvencionada por las autoridades canadienses para ofrecer sus aviones a precios inferiores a los de la competencia.
La línea principal de producción de los aviones de la familia C Series permanecerá en Canadá “con el apoyo de la proyección mundial y escala de Airbus”. Pero ambas empresas abrirán una segunda línea de montaje en Alabama, donde Airbus ya cuenta con una planta de producción, para los clientes de Estados Unidos. Esta decisión de producir en EEUU permitirá evitar las tarifas impuestas por el gobierno.
El consejero delegado de Airbus, Tom Enders ha declarado que “Esta es una victoria para todos”. Por su parte el presidente de Bombardier, Allain Bellemare, ha añadido “estar muy contento de recibir a Airbus en el programa C Series”
El ministro de Innovación, Ciencia y Desarrollo Económico de Canadá, Navdeep Bains ha señalado que “El acuerdo con Airbus, como todas las inversiones significantes propuestas en Canadá por extranjeros, está sujeta a la Ley de Inversiones de Canadá. En mi revisión miraré como este acuerdo beneficia a los canadienses, apoya a nuestro sector y crea buenos empleos”, añadió.