Su consejero delegado Tim Cook advierte de debilidad en mercados emergentes, efecto divisa e incertidumbre sobre si la empresa puede satisfacer la demanda de sus nuevos productos.
El beneficio neto en el año fiscal 2018 le ha subido un 23% hasta los 59.500 millones de dólares y los ingresos han alcanzado una cifra superior a los 265.000 millones de dólares.
En el último trimestre, ha vendido 46,9 millones de iPhones, cifra que también ha quedado por debajo, aunque el precio medio de venta ha sido de 793 dólares, cifra muy por encima de lo previsto. Ante el estancamiento de ventas de iPhone, Apple decidió aumentar precios para subir la facturación, una estrategia que está dando sus frutos.
La cauta proyección de Apple podría ahondar los temores de los inversores. A pesar de la caída de las últimas horas, las acciones de la compañía han sbido más de un 25% en lo que va del año, impulsadas por compras de Warren Buffett y un programa de readquisición de títulos.