El plan de reestructuración de Bankia, firmado con la Comisión Europea hace cinco años y que permitió la recepción de ayudas públicas, impedía al banco operar en determinadas actividades, como la financiación de promoción inmobiliaria o de empresas con acceso a los mercados de capitales, entre otras.
"La finalización de las restricciones del plan de reestructuración nos abre nuevas oportunidades de negocio y nos sitúa en pie de igualdad con nuestros competidores", ha comentado el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri.
Para Bankia, estas nuevas líneas de actividad supondrán "palancas de desarrollo comercial" en una nueva etapa de crecimiento que comenzará a partir de enero. De hecho, se prevé que la entidad presente su nuevo plan estratégico en el primer trimestre de 2018.