El margen de intereses concluye el año en 1.094,3 millones de euros, lo que supone un 5,8% más anual. El margen bruto alcanza los 1.940 millones de euros, un 6,4% más que al cierre de 2017, con unos ingresos por comisiones de 450 millones en el año, que crecen al 6,2% y suponen ya el 23% del total de este margen.
Entre las principales magnitudes, destaca la rentabilidad, con un ROE del 13,2% al cierre del ejercicio, y la reducción de la tasa de mora, en el 2,90%, muy por debajo de la media del sector. Además, la cartera de activos inmobiliarios adjudicados se ha reducido en el periodo hasta alcanzar un valor bruto de 348,2 millones de euros, frente a los 411,6 de 2017. La cobertura de estos adjudicados es del 44,4%.
En cuanto a la solvencia, la ratio de capital CET1 fully loaded mejora en 29 puntos básicos respecto al año anterior, hasta el 11,75%.