La compañía obtiene un beneficio neto atribuido de 4.996 millones de euros al cierre de su año fiscal, en comparación con las pérdidas de 5.416 millones de euros del año anterior. Estos resultados están ligeramente por debajo de las estimaciones de mercado.
El presidente ejecutivo de la compañía, Andrew Mackenzie declara que la intención es vender el negocio de petróleo a través de un reducido número de operaciones comerciales, pero todavía no han desvelado las fechas en las que se llevará a cabo.
El gigante minero experimenta un impulso por la recuperación del mercado de materias primas industriales, lo que se ve reflejado en sus cuentas. La deuda neta se reduce en casi 8.500 millones de euros hasta los 13.884 millones. Además, la cifra de negocio de la compañía alcanza los 32.474 millones de euros, un 23,8% más que en el mismo periodo del año anterior.
La gran reducción de su deuda neta ha provocado que BHP recompense a los accionistas y aumente los pagos en medio del resurgimiento de los precios en las materias primas. La empresa tiene previsto un crecimiento del 7% en este año fiscal así como mejoras en la productividad.