Además, Dow Chemical tendrá que vender sus dos plantas de ácidos copolímeros en España y Estados Unidos. La fábrica española se encuentra en Tarragona y la sociedad norteamericana ya ha anunciado un acuerdo para la venta de su negocio de copolímeros a la empresa surcoreana SK Global Chemical.
Bruselas inició en agosto del año pasado una investigación de la operación ante las dudas que tenía sobre los efectos de la operación en la competencia en mercados en los que se utilizan herbicidas, insecticidas y fungicidas. Además, Bruselas temía que la fusión redujera "significativamente" la innovación en los mercados de pesticidas y de algunos productos petroquímicos.
Se espera que la semana que viene Bruselas se pronuncie sobre la fusión entre ChemChina y Syngenta y este miércoles, 29 de marzo, podría vetar la operación entre la Bolsa de Londres y la Deutsche Boerse.