Las tarifas actuales de los aranceles de importación de Estados Unidos son del 2,5% para los automóviles y del 25% para camiones. La UE, por su parte, aplica un gravamen del 10% a las importaciones de automóviles procedentes de los Estados Unidos.
La UE tiene dos vías para eliminar su arancel del 10% a los automóviles estadounidenses y cumplir la condición de EEUU. La primera sería suprimir la tasa en bloque a todos miembros de la Organización Mundial del Comercio, una opción que la jefa del departamento de comercio europeo Cecilia Malmstrom descartó la semana pasada. La segunda, pasaría por alcanzar un acuerdo bilateral con Estados Unidos que cubra "sustancialmente todo" el comercio entre ambas partes. Los fabricantes y proveedores de automóviles alemanes ya anunciaron que estarían a favor de una eliminación bilateral de los aranceles.
Grupos empresariales alemanes señalan que los aranceles dañarían la inversión de la industria automovilística en Estados Unidos. Calculan que existen más de 300 fábricas automovilísticas alemanas en Estados Unidos, que dan trabajo a casi 120.000 empleos. De hecho, los analistas destacan que el sector sería uno de los más penalizados si sigue adelante la guerra comercial impulsada por Trump, que podría poner fin al actual modelo comercial de venta de automóviles en Estados Unidos.