Sin embargo, poco después se ha dado la vuelta y sus acciones ha comenzado a caer hasta los 35,95 euros. Esto ha provocado también que bajen las acciones de RWE casi un 4% ante el deslucido estreno. RWE tiene todavía un 75% de Innogy y los analistas esperaban que esta salida a bolsa impulsara la cotización de la matriz gracias a la aportación de fondos para reducir deuda.
RWE se ha visto fuertemente penalizada en bolsa por su perfil en negocios de generación tradicional y el temor a nuevas provisiones por las nucleares y que, según los analistas, podría obligar a la compañía a vender nuevos paquetes de Innogy.
Tras la colocación en bolsa, Innogy está valorada en unos 20.000 millones de euros.