Desde Cellnex han incidido que la provisión que realizó en el primer trimestre de un total de 55 millones por el despido de unos 180 trabajadores, tiene un impacto no recurrente en el resultado del ejercicio. Sin tener en cuenta estos extraordinarios, Cellnex habría ganado 31 millones de euros. También ha disminuido el resultado de explotación, de 129 a 113 millones.
La provisión por el coste del ERE se repartirá entre 2018, 2019 y los primeros meses de 2020. Aunque, las eficiencias derivadas de éste se anotarán a partir de 2020.
La compañía de telecomunicaciones cerró el ejercicio con un resultado neto comparable de 31 millones de euros, y sigue recogiendo el efecto de las mayores amortizaciones y costes financieros que aumentaron un 36% respecto a 2017.