La compañía atribuye el resultado fundamentalmente al ajuste de valor realizado en el fondo de comercio de la división de cemento, por 299,9 millones, motivado por el retraso en la recuperación del sector en España. Además, disminuye un 17% el negocio constructor y un 4,5% la división de Medio Ambiente, por el efecto divisa en el mercado británico.
Sin embargo, el resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo constructor y de servicios mejora un 2,3% y se sitúa en 833,7 millones de euros, debido a la reducción de los gastos de estructura y administración.
La compañía cierra el ejercicio con una facturación de 5.395,6 millones de euros, el 8,1% menos que un año antes, un descenso que atribuye, principalmente, a la continuada caída de la demanda del área de Construcción en España, por una menor inversión.
En cuanto a la deuda, durante 2016 la empresa recorta un 34,3% su deuda financiera neta, que cierra el ejercicio en 3.595,8 millones.