UNICEF España advierte de que las empresas españolas no favorecen estrategias de conciliación. Un informe que analiza 75 empresas de 10 sectores clave de la economía concluye que niños, niñas y adolescentes siguen teniendo un papel muy limitado en las decisiones empresariales. Lara Contreras, directora de Influencia, Programas y Alianzas de UNICEF España, explica en Mercado Abierto el impacto en el que puede desencadenar este hecho en la infancia.
Con Lara Contreras, directora de Influencia, Programas y Alianzas de Unicef España
La organización considera que muchas compañías siguen viendo la infancia como un "colectivo vulnerable" al que apoyar desde la responsabilidad social, per no como un grupo de interés dentro de su modelo de negocio. Según explica Contreras, esto provoca que muchas empresas no midan el impacto que sus productos, servicios, campañas de marketing o decisiones stratégicas tienen sobre los menores.
Sectores en los que más afecta
El informe señala, además, que existen discrepancias importantes entre sectores. Ámbitos como energía o salud obtienen mejores resultados, en parte porque están más regulados o porque trabajan de forma más directa con la infancia. En cambio, sectores como tecnología, turismo, gaming o estética, presentan mayores carencias, pese a que tiene una relación muy estrecha con niños y adolescentes.
El riesgo de pobreza: factor clave
UNICEF recuerda que casi tres de cada diez menores en España están en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que hace todavía más importante el papel que puede desempeñar el sector privado. En este sentido, UNICEF sostiene que las empresas pueden contribuir a mejorar la situación mediante productos más asequibles, publicidad responsable, entornos digitales seguros y polítcas que favorezcan el bienestar infantil.